«Pachi» Vázquez se postula como candidato del PSOE a la Xunta

El secretario trata de sacudirse el debate interno con un paso adelante

E. AMADO
SANTIAGO Actualizado:

El secretario xeral del PSdeG, Manuel Vázquez, quiso ayer dejar atrás el periodo de contestación interna que venía sufriendo en los últimos meses y se agravó en las recientes elecciones generales dando un paso adelante. Con el ministro en funciones José Blanco fuera de juego y el titular de Justicia, Francisco Caamaño, con un pie en Galicia y otro en Madrid, el actual líder socialista anunció que presentará su candidatura en el próximo congreso del partido, que sucederá a la reunión federal de febrero. En una entrevista en la TVG, Vázquez contestó afirmativamente a la pregunta de si tenía pensado postularse como candidato a unas elecciones autonómicas que prevé adelantarlas para el próximo año (el límite de la legislatura está en marzo de 2013). «Me siento capaz y con ganas para articular un proyecto que cree en una Galicia distinta», destacaba Vázquez, que se consideró «capaz de poner una alternativa encima de la mesa que tiene otra forma de ver nuestro país».

El líder de los socialistas gallegos reconoció el revés electoral de las últimas generales y defendió que un adelanto del calendario electoral obliga a preparar ya los próximos comicios. A pesar de los episodios de las últimas semanas, como la trifulca por la elección del senador por designación autonómica, negó que exista una crisis de liderazgo —«creo que hubo más ruido que nueces, porque al final hubo una propuesta por unanimidad», comentó—. Pero horas después el alcalde de Vigo, Abel Caballero, se negó a comentar las palabras de Vázquez en las que aseguraba que la teniente de alcalde olívica, Carmela Silva, cumplirá la disciplina de «un cargo, un voto», y renunciará al Ayuntamiento o a las Cortes. «Hay unas normas que vamos a cumplir todos. Si alguien incumple la disciplina sería otra cosa», decía.

Silencio en el BNG

Por su parte, el portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez, entonó ayer un «no toca hablar» sobre la crisis interna de la formación frentista, cuya dirección iniciaba ayer la redacción de las bases del nuevo programa de la formación.