El juez Velasco envía a prisión a 4 terroristas de Resistencia Galega

En el domicilio de uno de estos radicales los agentes descubrieron comunicados de ETA

ANA MARTÍNEZ
SANTIAGO Actualizado:

Antón Santos Pérez, profesor universitario, y Jéssica Rodríguez son los únicos imputados que han contestado a las preguntas formuladas en la Audiencia Nacional. Los dos reconocieron su militancia independentista, aunque se desvincularon de la comisión de posibles atentados terroristas. El juez, tras el interrogatorio, ordenó el ingreso en prisión preventiva para cuatro de los cinco independentistas vinculados al movimiento extremista Resistencia Galega. Todos ellos fueron arrestados entre el miércoles y el sábado de la semana pasada, en posesión de 5,8 kilos de explosivos. Una carga preparada, en base a la investigación, para perpetrar un voraz ataque hoy mismo, día en el que se conmemora el aniversario de la Constitución.

La toma de declaraciones se extendió durante más de dos horas y media. El magistrado Eloy Velasco decretó el ingreso en la cárcel de Eduardo Vigo Domínguez (de 26 años y natural de Compostela), Roberto Rodríguez Fiallega (33, y originario de Vigo), Antón Santos Pérez (32, y oriundo de Santiago) y María Osorio López (25, de Becerreá, Lugo), mientras que dejó en libertad con medidas cautelares a Jéssica Rodríguez Rodríguez (26, de Trasmirás, Ourense). Catalina Alonso Rodríguez, de 34 y natural de Vigo, había quedado en libertad el sábado.

La imputación más grave recae sobre Vigo Domínguez y Rodríguez Fiallega, a los que se les atribuyen los delitos de integración en organización terrorista, tentativa de estragos, tenencia de explosivos y falsificación de documentos oficiales. La Policía requisó tres artefactos explosivos al primero y un cuarto listo para estallar en una mochila oculta en el trastero de la casa de Rodríguez. Allí también se halló la documentación falsificada.

En una de las viviendas registradas, los agentes hallaron una copia del comunicado de ETA divulgado el pasado 20 de octubre en el que la banda anunciaba el cese de la violencia. Todos deberán someterse a pruebas genéticas. Se les considera a todos ellos presuntos autores de la colocación de artefactos explosivos en los últimos meses contra objetivos políticos, económicos y sociales de Galicia.

El subdelegado del Gobierno en Lugo, José Vázquez Portomeñe, corroboró que no hay en la provincia lucense ninguna estructura organizada de radicales independentistas. Efectuó esta declaración después de la detención de dos supuestos miembros de Resistencia Galega el sábado en la ciudad amurallada. «No hay nada que en este momento nos deba llevar a la inquietud en el ámbito ciudadano», puntualizó, «y por eso hago un llamamiento a la tranquilidad de las personas susceptibles de preocupación cuando aparecen fenómenos específicos de este tipo».

Sobre el operativo coordinado por la Audiencia Nacional de Galicia la semana pasada, Portomeñe comentó que sigue «abierto, puesto que este tipo de operaciones técnicamente están abiertas durante un amplio tiempo de comprobaciones». De todos modos, insistió en hacer un llamamiento a la tranquilidad de los lucenses, y recordó que la operación está siendo coordinada por el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional.

«Es coyuntural»

El todavía ministro de Justicia, Francisco Caamaño, consideró ayer a Resistencia Galega «un movimiento pequeño y coyuntural» y censuró como irracional el uso de la violencia en la acción política. «Yo entiendo y aguardo que sea un movimiento pequeño y coyuntural», afirmó Caamaño en una entrevista concedida a la Ser. «Junto al trabajo de los cuerpos y fuerzas de seguridad, los jueces deben adoptar las medidas pertinentes si es que se acredita su culpabilidad», matizó, en alusión a los independentistas radicales detenidos en el marco de una operación antiterrorista de la Audiencia Nacional. «En todo caso, creo que merecen la sanción social. Se empieza poniendo un petardo y después acabamos con otro tipo de desgracia», estimó.