La UPG gana la primera batalla a los críticos
Francisco Rodríguez, a la derecha, hombre fuerte en la sombra de la UPG - MIGUEL MUÑIZ
asamblea decisiva en el bng

La UPG gana la primera batalla a los críticos

El núcleo duro derrota al tándem que impulsan Máis Galiza y Encontro Irmandiño y exige silencio interno. La gestión fue aprobada por solo un 66,8% de los asistentes. Hoy escogerán al líder y al candidato a la Xunta

SANTIAGO Actualizado:

La pinza contra la UPG propulsada para garantizar la imparcialidad del aparato perdió claramente el primer combate. La Alternativa pola Unidade (ApU) se impuso en todas las votaciones a la candidatura de Máis Galiza (+G) y Encontro Irmandiño (EI). La primera conquista del núcleo duro se confirmó por la mañana, con la aprobación del informe de gestión de la ejecutiva. El documento, presentado por Guillerme Vázquez, contó con el apoyo del Movemento Galego ao Socialismo (MGS). EI y +G lo rechazaron. Resultado: 1.119 votos a favor, 493 en contra y 62 abstenciones. En la primera victoria del plenario, se sucedieron los llamamientos para poner fin a la exteriorización de las discrepancias internas. Recomendación: código de silencio llevado al extremo.

El núcleo duro pidió que «los debates del BNG queden dentro del BNG, que no se externalicen, ni se mediaticen». «Hay que exterminar las diferencias fuera de los órganos del BNG, que son los que unen a la militancia», expuso el upegalloAlfredo Suárez Canal, ex conselleiro de Medio Rural con el bipartito de Touriño. Se unieron a esta reflexión el alcalde de Allariz, Francisco García; la vicesecretaria de la Mesa de la Cámara, Carme Adán, y la parlamentaria Ana Pontón. El desbarato llegó por la tarde. La enmienda a la totalidad auspiciada por Beiras y Aymerich no superó la criba en ninguna de las cinco comisiones: 876 votos en contra del texto conjunto y 598 a favor.

No obstante, los impulsores de esta alianza admitieron que este desenlace era «esperado», celebraron que las diferencias se redujesen con respecto al primer sufragio, y confiaron en que los suyos se movilicen este domingo, día clave, para votar la portavocía y presidencia de la Xunta. «Con esto ya se contaba, pero mañana vemos muchas posibilidades», corroboraron ayer militantes de estas dos facciones a ABC. «La U es como un ejército, por eso manejábamos esta previsión», alegaron.

El «incendio» Lores

Sin embargo, la ApU indicó, igualmente, que «faltan muchos» de sus apoyos, a los que esperan hoy. De los 5.400 inscritos, solo unos 2.000 acudieron este sábado al recinto ferial de Amio, epicentro del cónclave. Los desacuerdos y disconformidades quedaron patentes. De ahí, las constantes llamadas a la unidad. Olaia Fernández, diputada en el Congreso, recordó que los nacionalistas están «condenados y obligados a entenderse». Un combatiente Miguel Anxo Fernández Lores (U), alcalde de Pontevedra, enarboló una dura y amarga crítica, aunque sin alusiones directas, a todos esos manifiestos que reclaman una apertura del frente a la sociedad.

«Nosotros presentamos al BNG a pecho abierto, sin ocultar nuestro nacionalismo, y en la cuna de los populares», subrayó, refiriéndose a la ciudad que gobierna, «de donde son Rajoy, Rueda, Louzán, Puy o Ana Pastor (aunque naciese en Zamora)». «Lo hicimos sin disfrazarnos, con posturas firmes y claras, diciendo que somos nacionalistas y no galleguistas. No hay atajos, el BNG de Pontevedra ha estado unido a las duras y a las maduras. Ni misas, ni procesiones ni Ence», reivindicó, en base a la política seguida por él mismo en los últimos doce años en este consistorio.

Justamente una de las propuestas pasa porque los cargos institucionales no participen en actos religiosos ni militares. Sus palabras cayeron como un jarro de agua fría entre algunos de sus colegas regidores, que se inflamaron «con este incendio», pese a que evitaron dar pábulo a este correctivo. «Es necesario respetarse mutuamente para construir un nuevo BNG», acentuó el primer edil de Teo, Martiño Noriega (EI). Su homólogo en Monforte, Severino Rodríguez, rindió un homenaje a los históricos, Xosé Manuel Beiras, Francisco Rodríguez (intervino para exigir la defensa de la «nación gallega»), Camilo Nogueira, Bautista Álvarez... Ninguno habló, tampoco Francisco Jorquera, ni siquiera Carlos Aymerich Cano.

Xoán Bascuas entendió que «el hecho de que el nacionalismo tenga que ser clarificado y redefinido no tiene por qué ser negativo de partida». Mario López Rico (EI) instó a «cooperar y no competir». Desde MGS, aconsejaron «continuar con la resistencia y la pancarta». El portavoz nacional saliente y candidato a la reelección, Guillerme Vázquez, comentó a Ep que «lo que decidan los presentes (en esta asamblea) bien decidido está». «Yo afronto la asamblea como candidato que soy y, desde luego, a sabiendas de que decidirá libre, soberana y democráticamente lo que crea oportuno para el BNG, con toda normalidad. Para nosotros lo importante es el proyecto político que queremos poner en pie, el proyecto que ofrecemos a la sociedad gallega a partir del día 30. No es el momento de hablar de acuerdos previos», mantuvo.

El precandidato a la Presidencia de la Xunta —postulado por la U— explicó, a la misma agencia, que «lo que decida la organización este fin de semana contará con mi apoyo». Descartó hacer conjeturas sobre las posibilidades de las distintas corrientes. «La alta participación, más de 5.000, es síntoma de vitalidad democrática. La gente está comprometida con nuestra organización, la gente está absolutamente involucrada de cara a decidir el modelo político y organizativo de los próximos años. Es una militancia activa, implicada, saldremos reforzados», aventuró. «Es lógico que en el marco de una asamblea se hagan distintas propuestas, exista un proceso democrático y libre, por lo tanto lo que toca es que hable la afiliación y que se tomen acuerdos democráticos. Todo lo que decida la afiliación va a tener mi apoyo», manifestó.

El precandidato a la Presidencia de la Xunta de +G y EI, Carlos Aymerich, auguró una «corriente de cambio; las expectativas son las mejores, no tengo ninguna duda de que con más de 5.000 personas lo que se decida para el BNG vaya a ser acertado. Nos jugamos eso, si la militancia decide que el BNG mantenga la línea o cambiar. El Bloque está vivo, y es la herramienta que tiene este país para defender sus intereses», matizó. Beiras dijo que traer un acuerdo pactado de antemano «sería inverosímil».