Feijóo agotará su mandato

El triunfo abrumador del PP no hace que el presidente adelante las elecciones autonómicasEl PSOE evita la autocrítica tras perder 300.000 votos y rechaza debatir candidato a la Xunta

J. L. JIMÉNEZ / E. AMADO
SANTIAGO Actualizado:

Jornada de reflexión poselectoral en los dos principales partidos, con sensaciones radicalmente opuestas. Por un lado, el PP intenta contener la euforia tras su apabullante victoria, constatada en quince de los veintitrés escaños en liza y porcentajes por encima del 50%. Por otro, los socialistas administran su ruina, la debacle en forma de 300.000 votos menos y los cuatro diputados perdidos.

Los populares gallegos reunieron por la mañana a su comité de dirección regional, horas antes de que Alberto Núñez Feijóo acudiese a Génova a la ejecutiva nacional del partido. Descontadas las lecturas triunfalistas —todas las ópticas ensalzan los resultados de la derecha—, lo más destacado fue la aseveración del también presidente de la Xunta de que agotará la legislatura autonómica, frenando las voces internas que le aconsejan un adelanto electoral para aprovechar la ola de cambio.

No obstante, Feijóo se mueve dentro de una ambigüedad muy medida. El domingo por la noche, tras conocerse la victoria de su partido, afirmó en la Radio Galega que los comicios gallegos serían «al final de la legislatura». Ayer, admitió que «su idea» es cumplir con el mandato de cuatro años que las urnas le concedieron en marzo de 2009. «Lo fundamental es gobernar», zanjó.

En el seno del PPdeG también se tiene la sensación de que los resultados avalan la gestión de la Xunta y suponen un espaldarazo a las difíciles decisiones que se han tenido que tomar en estos dos años y medio. Los populares no se limitan a mantener su grueso de 800.000 apoyos, sino que sumaron 45.000 papeletas más, aumento que leen de esa manera. A ello se suma que una reciente encuesta interna refleja que mejora la percepción que la ciudadanía tiene de la administración y su presidente. De ahí que se insista a Feijóo para adelantar a otoño las autonómicas. Por ahora, resiste.

Estadística en mano, el presidente del PP gallego insistió en lo «histórico» de los resultados. «Si en 2008 la suma de PSOE y BNG superaba en 120.000 votos al PP, ahora el PP supera en 220.000 votos la suma de socialistas y nacionalistas», y recordó que su formación «casi duplica» el número de escaños que logra la izquierda en la Comunidad.

«Nunca, en Galicia, el PP obtuvo el 65 por ciento de los diputados», remarcó, para subrayar que contará con 15 de los 23 escaños gallegos en la Cámara Baja. En 2000, los populares lograron 16 diputados, pero de un total de 25 en juego. «Dos de cada tres parlamentarios gallegos que se sienten en el Congreso serán del PPdeG», festejó, antes de subrayar que su partido superó el 50 por ciento de los votos en todas las provincias gallegas y logrado subir «en todos los territorios» de la Comunidad con respecto a los comicios de 2008.

No todo fue refocilarse en el triunfo electoral. A preguntas de los periodistas, Núñez Feijóo manifestó que no retirará el recurso ante el TC por los incumplimientos del Gobierno en materia de financiación por el simple hecho de que Rajoy se instale en la Moncloa. «Se retirará si llegamos a un acuerdo porque, de lo contrario, estaría yendo en contra de los intereses de la Comunidad», afirmó. En juego, 805 millones de euros, que se suman a otros compromisos adquiridos en campaña por el futuro presidente: plazos de AVE, aplazamiento de las liquidaciones negativas, el problema del tax-lease y el naval en general, las políticas agrarias y pesqueras que dicta la UE...

El PSOE, sin reacción

Los malos datos cosechados por los socialistas en Galicia el pasado domingo no han provocado reacciones en O Pino, donde ayer no contemplaban la celebración de reunión alguna para valorar la situación del partido, que se dejó casi 300.000 votos en relación al resultado del 2008.

El secretario de Organización del PSdeG, Pablo García, reconoció la «pérdida sin paliativos e histórica» de su partido, pero anunció un proceso «tranquilo, reflexivo y autocrítico» de análisis de lo ocurrido.

El brazo derecho de Manuel Vázquez compareció ante los medios de comunicación antes de terminar el debate en el seno de la ejecutiva socialista, en la que, según adelantó, no se abordó el proceso interno que ahora se seguirá en el partido. Los nuevos pasos «los marcará el Comité Federal del sábado», dijo. Además, García no quiso establecer ningún tipo de plazo para la celebración del congreso ordinario del PSdeG o para la proclamación del candidato socialista a la Presidencia de la Xunta, ni tampoco comentar la posibilidad de que los ministros gallegos Francisco Caamaño o José Blanco pudieran entrar en pugna con Manuel Vázquez por el liderazgo de la formación de la rosa. «El PSdeG no habló de esas cosas», se limitaba a decir sobre ello.

Los socialistas gallegos consideran que el castigo que han sufrido en Galicia no ha ido a parar directamente al PP, que no medró en la misma medida en que ellos perdieron apoyos (subió en 40.000), sino que «se quedaron en casa o se dispersaron» en otras formaciones minoritarias. Por ello, consideraron estos sufragios «recuperables».

García también descartó hacer una lectura diferenciada de las elecciones, porque no estamos para ese tipo de valoración», y describió como «lineal» el bajón de los socialistas gallegos comparado con el sufrido a nivel nacional, pese a que en la Comunidad es más pronunciado. Y para la anécdota, relató cómo recibía en la noche de ayer el correo electrónico de un ciudadano preguntando cómo afiliarse a su formación.