Farjas y Mato piden reformar el pago de las medicinas y la Ley de la Dependencia

Farjas y Mato piden reformar el pago de las medicinas y la Ley de la Dependencia

La titular de Sanidad pide que se adapte el pago de las medicinas a la capacidad adquisitiva real, y no simplemente al estatus laboral del pacienteLa responsable de Bienestar quiere abordar la «financiación inadecuada» de los dependientes

SANTIAGO / LA CORUÑA Actualizado:

Las responsables de la sanidad y los servicios sociales de Galicia defendieron ayer la apertura de un debate de fondo sobre los respectivos modelos de financiación de los servicios que deben gestionar aprovechando el cambio de gobierno.

La necesidad de abordar medidas de choque que palien el déficit acumulado en la Sanidad ya fue abordada la pasada semana por el presidente de la Xunta, que tras la reunión semanal de su equipo de gobierno cifraba en 18.000 millones la deuda nacional acumulada en el sistema.

Ayer, la propia responsable del ramo en Galicia, Pilar Farjas, abogaba en una entrevista televisiva por retocar el actual modelo de prestación farmacéutica actual (en el que el Estado asume todo, parte o nada del coste de un determinado medicamento en función del paciente y de la enfermedad, entre otros factores). La conselleira considera que el actual modelo «adolece del principio de equidad», ya que «no tiene en cuenta la capacidad adquisitiva real» del ciudadano y diferencia únicamente «si se es activo o pasivo laboralmente».

En su intervención en la televisión autonómica, Farjas reiteró el aviso formulado por Feijóo el pasado jueves sobre la insuficiencia. «Los dos gobiernos del PSOE dejaron en España una enorme deuda de casi 18.000 millones de euros, y es el nuevo Gobierno el que tendrá que hacer un buen análisis de cuál es la situación de capacidad financiera», aseveraba.

Para Farjas, es «necesario» analizar el actual modelo de prestación farmacéutica, un proceso que deben realizar de forma conjunta las comunidades con el nuevo Gobierno, «en un momento en el que necesitamos garantizar la sostenibilidad de la sanidad». «Entendemos que seguro el Gobierno de España tendrá que hacer un buen análisis de cuál es la situación financiera de la sanidad pública, unas propuestas de acuerdos y pactos entre todos los servicios de salud», agregaba. Precisamente ayer, desde el PSOE anunciaban que reclamarán que la conselleira acuda al Parlamento a explicar «la clarísima apertura al copago de los medicamentos» por parte de la Xunta.

En relación al sostenimiento del sistema, Farjas también entró en la lucha contra el fraude, es decir, la asunción por parte de la administración de pacientes cuyo servicio, en puridad, deberían costear otras administraciones o incluso empresas. De ahí la inclusión de una cláusula en la última orden de precios del Sergas a través de la que los ciudadanos se comprometen a asumir el coste del servicio si no tienen derecho a este como pacientes del Sergas.

«Para eso está la obligación de que cuando viene una persona de fuera de España tenga la obligación de comprometerse de que su seguro hará frente, o en el caso de españoles o gallegos que tienen una mutua privada, y tenga que ser la mutua privada la que se hace cargo de los costes de atención», explicaba la conselleira.

Dependencia

En la misma línea, la titular de Benestar, Beatriz Mato, manifestó ayer en La Coruña su intención de entablar un diálogo con el nuevo Ejecutivo central que permita encarar la situación de las partidas de la Ley de Dependencia. Así, y tras recordar que el Gobierno de Zapatero incumplió la ley al aportar sólo un 30% del presupuesto total dedicado a dependencia (cuando la normativa determina que estas ayudas sean costeadas al cincuenta por ciento entre las comunidades y Madrid), la conselleira abogó por «hablar con seriedad de este asunto con el nuevo Gobierno».

Al respecto, Mato consideró que el equipo liderado por Mariano Rajoy deberá mantener conversaciones con los presidentes autonómicos para buscar salidas a un problema derivado de una normativa impulsada por el anterior Ejecutivo y que el propio Rajoy consideró en su día como «inviable». Y es que, en palabras de Mato, la ley nació con una «financiación inadecuada» que provocó los impagos a las Comunidades.

Con la revisión en mente, la titular del ramo resolvió que «ésta no es la única ley que necesita nuestro país» por lo que las conversaciones tendrán que llevarse a cabo en el marco de «un Estado de bienestar sostenible y equilibrado». Desde el departamento de la Xunta demandan que las partidas no se otorguen en función de un dinero adjudicado al dependiente, sino «de la ayuda que se le presta a ese dependiente». Una petición que ya fue realizada en el Consejo Territorial y que se suma a otras defendidas por Mato, como que en el reparto de fondos se tengan en cuenta parámetros específicos que afectan al mapa de la dependencia en Galicia, caso de la dispersión territorial o la cifra de atendidos.