Farjas desmonta la tesis de que el Sergas no atiende a parados

Sanidad esgrime el convenio para agilizar la tramitación de las tarjetas sanitarias

SANTIAGO Actualizado:

El departamento de Sanidad de la Xunta aportó ayer en el Parlamento un convenio de cesión de datos firmado en noviembre de 2010 con la Seguridad Social (INSS) para desmentir la versión del instituto nacional, que achacó a la falta de un convenio el retraso en la tramitación de las tarjetas sanitarias del Sergas para parados de larga duración y ciudadanos sin recursos económicos (un colectivo oficialmente identificado con las siglas PSR). Desde la Seguridad Social reiteraron que el convenio citado por Farjas no era el ofrecido «hace unos meses» para acelerar esta gestión. Sanidad, por su parte, remarcó que en el registro de convenios de la Xunta figura el titulado «Convenio de la cesión de datos entre la Tesorería General de la Seguridad Social y la Consellería de Sanidad de la Xunta de Galicia sobre la autorización de acceso al fichero general de afiliación».

El conflicto se origina en una modificación legal tomada en octubre por el Gobierno central, y que entrará en vigor a partir del 1 de enero del año próximo. En la actualidad, y debido a una norma estatal de 1989, el sistema marca que al superar un determinado periodo sin empleo, los ciudadanos tienen dos opciones: acogerse al número de la Seguridad Social de otra persona (un familiar), que se incluye en la nueva tarjeta, o solicitar la consideración oficial como persona sin recursos (PSR), lo que implica también un cambio en este documento, para seguir teniendo acceso al sistema sanitario.

Cuando ya en muchas casas todos los adultos pueden ser parados de larga duración, el cambio supone que desde enero cada persona será atendida directamente, después de que se le considere en esta situación.

Pero en la actualidad, para renovar la tarjeta de parados de larga duración y PSR, el Sergas requiere previamente a la Seguridad Social un nuevo número. Desde la Xunta se quejan de que el lapso temporal entre el bloqueo de la vieja tarjeta (al cambiar el estatus del paciente) y la llegada de la nueva, que Feijóo achacó a la propia Seguridad Social, estaba causando los problemas burocráticos denunciados en las últimas semanas por diferentes ciudadanos.

Para «adelantarse a esta medida», el Sergas tramita ahora por el procedimiento «de oficio» estos casos, activando las tarjetas bloqueadas. Ayer, el presidente de la Xunta aconsejaba que «si el INSS da de baja a los que agota las prestaciones, nosotros les daremos de alta, si puede ser, de oficio». Feijóo lamentó que detrás de esta polémica (que el PSOE amenazó con llevar a los tribunales) hay, más que «confusión», la intención de la oposición de amedrentar a la ciudadanía. «Creo que la conselleira va a decir al INSS que hay que ser más respetuoso con los servicios de salud», anticipaba.

Carta al Ministerio

La gerente del Sergas, Rocío Mosquera, remitió ayer de forma oficial una carta al Ministerio de Trabajo en la que hace constar una queja formal por la falta de veracidad de la información oficial publicada sobre esta polémica. Mosquera recordó la existencia del convenio entre ambas administraciones, cuya firma fue recogida en el Diario Oficial de Galicia, e indicó que al colectivo de parados y PSR «o bien se le reconoce con código propio, o se actúa de oficio». Mosquera pidió una rectificación ante una información errónea e irresponsable que «genera preocupación innecesaria».