LA LUPA

Falacia sanitaria

Los parados tienen garantizada la atención sanitaria y la obtención de los medicamentos en la Comunidad

Actualizado:

LA Xunta suple en Galicia la decisión de dar de baja del sistema sanitario a los parados de larga duración, adoptada por el Ministerio de Leire Pajín.

Con una inquina sólo comparable a la falsedad de la denuncia, la izquierda mediática ha recrudecido en los últimos días su obsesiva campaña contra la Consellería de Sanidad de la Xunta de Galicia. Los portavoces habituales se han empeñado ahora en demostrar, contra toda evidencia, que es el ejecutivo autónomo el responsable de la desatención sanitaria que pueden llegar a sufrir los parados de larga duración.

Nada más lejos de la realidad. No hay más que acudir cualquier día a las oficinas de la Seguridad Social, atendidas por una plantilla de atentos y experimentados funcionarios para comprobar que es esta institución, dependiente del Gobierno, la que da de baja a los desempleados, en aplicación de una de esas normativas que convierten a España en el reino de la más injusta arbitrariedad.

Desinformados a veces pero sectarios siempre, los altavoces permanentes del PSOE se han dejado llevar por el militante rencor de quien no perdona que Pilar Farjas haya dejado en evidencia con reiteración la torpeza administrativa de la aún ministra del ramo, Leire Pajín, el más acabado ejemplo de la frivolidad encumbrada por José Luis Rodríguez Zapatero.

Los parados tienen garantizada la atención sanitaria y la obtención de los medicamentos en la Comunidad, si bien deben acudir a sus ambulatorios de referencia para acceder a una categoría establecida por el Sergas precisamente para subsanar los inconvenientes de la norma estatal. Una de tantas leyes que permanecen en el limbo jurídico y no se aplican hasta que el gobernante de turno considera pertinente, o útil para sus intereses particulares, requerir su cumplimiento estricto.

La cuestión es más compleja: los parados gallegos pueden disfrutar de la sanidad universal y gratuita mientras permanezcan en Galicia. Pero la atención queda restringida en el momento en el que abandonan las fronteras de la Comunidad para aventurarse en las limítrofes, gracias a la disposición del departamento que dirige Leire Pajín.

Lo más lamentable del caso es que las normas legales inciden de forma más drástica cuanto menores son los recursos de los ciudadanos: un parado puede acogerse a la cartilla de la Seguridad Social de un allegado con empleo, pero son las familias con todos sus integrantes en las colas del Inem las más perjudicadas por un reglamento aplicado a rajatabla precisamente por el Gobierno que se decía defensor de los derechos sociales.