El convenio del nuevo hospital de Vigo ahorrará 60 millones

La conselleira de Sanidad defiende «poner en valor» la tarjeta sanitaria

SANTIAGO Actualizado:

La conselleira de Sanidad, Pilar Farjas, cifró ayer en 60 millones el ahorro en gastos de gestión de servicios externalizados que supondrá el convenio asociado a la construcción del nuevo hospital de Vigo, cuyos equipamientos estarán instalados al finalizar el primer cuatrimestre de 2014. Farjas, que intervenía a petición propia para explicar el estado del proyecto de construcción de la nueva infraestructura, respondió a las críticas de los grupos de la oposición, que cuestionaron los plazos ya conocidos de la obra, informando de que actualmente trabajan en la misma 200 personas.

Así es en opinión del portavoz sanitario del PP, Miguel Santalices, quien en defensa de Pilar Farjas, a la que la oposición tildó irónicamente de «enorme y grandiosa»; centró su discurso en desacreditar a un gobierno, el anterior, sumido en el «despilfarro» y centrado en «gestiones secundarias» tales como el cambio de nombres de los hospitales o el mobiliario, entre otras cuestiones menores. «Los mismos que ahora piden cifras y plazos», dijo en alusión a PSOE y BNG y dirigiéndose especialmente a la conselleira, «son los que gastaron ingentes cantidades de dinero —más de cuatro millones de euros— en estudios y maquetas que no sirvieron más que para copar titulares en la prensa».

En la misma dirección, el representante popular se refirió a la comparecencia de Farjas como «incómoda para nacionalistas y socialistas» que no fueron capaces durante su mandato de hacer «ningún centro de salud, ningún plan director y ningún hospital», al tiempo que arremetió duramente contra el alcalde de Vigo, Abel Caballero, al que responsabilizó de las múltiples trabas con las que se ha encontrado la Xunta para llevar a cabo el proyecto y del que dijo, como máxima autoridad de la ciudad, que espera su rectificación.

Por su parte, Farjas hizo en una primera intervención un repaso exhaustivo sobre las fechas, plazos y diseño del proyecto constructivo del complejo olívico que estará finalizado en el primer trimestre de 2014 y que será financiado mediante el modelo concesional, una fórmula que garantiza la titularidad pública y permite acortar plazos de ejecución. Un complejo que, en coordinación con los actuales en activo, atenderá a una población de más de 600.000 personas.

Una exposición que no convenció ni al portavoz socialista, Modesto Pose, ni a su homóloga en el BNG, Ana Luísa Bouza, ante cuyas críticas la conselleira se vio obligada a tirar de documentos oficiales para, una vez más, recordar que las fechas y los plazos reclamados están blindados por contrato.

En la misma dirección, Farjas apeló «al esfuerzo de toda la ciudadanía para mantener la sostenibilidad del sistema sanitario» dada la «grave situación socioeconómica actual» y pidió a socialistas y nacionalistas que, «por responsabilidad política», den la bienvenida a un proyecto que dará respuesta a la asistencia sanitaria pública de calidad que precisa Vigo.

Recortes y medidas

No fueron los únicos temas tratados; la medida que establece un cobro de 10 euros para una segunda expedición de la tarjeta sanitaria —por extravío o deterioro— fue muy cuestionada por Pose, mientras que la conselleira advirtió a los críticos que no hayan deparado antes en que se cobre por el DNI, el carné de conducir o el pasaporte.

Farjas también defendió los cambios que introduce la ley en cuanto a la delimitación de los criterios de residencia en Galicia, que supondrá una «demora» del reconocimiento del derecho al aseguramiento sanitario en 183 días desde el empadronamiento. Por su parte, la nacionalista Ana Luisa Bouza reprochó a la representante autonómica que el CES censure los «recortes» en sanidad, «eliminando por la vía de los hechos la universalidad» en esta área, o con la reorganización de las guardias de farmacias rurales.