crisis interna

Caamaño se postula como alternativa para sustituir a Pachi Vázquez en el PSOE

El exministro evita la confrontación con el actual secretario, pero se muestra «a disposición» del partido. La evolución las diferentes facciones de críticos marcará si da la batalla

F. CRIADO
SANTIAGO Actualizado:

El exministro de Justicia y actual diputado en el Congreso por La Coruña, Francisco Caamaño, lanzó ayer un guiño a las facciones de críticos que existen en el seno del socialismo gallego y se mostró «a disposición» del partido de cara a su futuro político en la Comunidad.

Fulminada la opción del desembarco a Galicia de un José Blanco autodescartado por la operación «Campeón» y con un Pachi Vázquez laminado y desautorizado por sus avatares domésticos —las irregularidades en la reforma de su domicilio— y su gestión en el PSdeG, Caamaño es a día de hoy el único nombre en el que podrían confluir las familias que, por motivos muy diferentes, buscan la apertura de una nueva etapa en el socialismo gallego.

En los últimos meses se viene explicando el político de Cee y actual presidente de la agrupación provincial coruñesa —es el número «dos» de Salvador Fernández Moreda en La Coruña— sobre su futuro papel en la política gallega. Ayer, una vez más y en una entrevista concedida a Europa Press, Caamaño no cerró la puerta a desempeñar un cargo en el PSdeG. Sin embargo, evitó en todo momento la crítica a un Pachi Vázquez de cuya gestión solo tuvo buenas palabras. «Soy presidente de la agrupación provincial de La Coruña, después del Congreso de febrero tendremos el de marzo para elegir al secretario general de los socialistas gallegos y, finalmente, las secretarías generales provinciales. Habrá que ver cómo ocurren todos estos procesos, yo siempre estoy a disposición del partido, pero en principio hay un secretario general que está haciendo su trabajo y me parece que lo está haciendo muy bien», señalaba.

Enfrascado en el apoyo a la plataforma de la precandidata Carme Chacón, será el futuro de ésta y la capacidad de las diferentes familias socialistas las que marquen si Caamaño decide dar la batalla por la jefatura del socialismo gallego o deja esta posibilidad para más adelante.

Por el momento, Caamaño apuesta por conformar «un proyecto político para Galicia lo más acabado posible», que «conecte con los ciudadanos» y plantee una alternativa real frente a «una Xunta con una corta visión de la comunidad y del autogobierno». Es este el ámbito en el que Caamaño ha sido coordinador de ponencia en el congreso que el PSdeG celebrará en marzo.

Por ahora es Caamaño el único político en el que podrían amalgamarse las corrientes que contestan a la gestión de Manuel Vázquez, incluso desde su mismo nombramiento en 2009 como secretario general (los agrupados en torno a Gonzalo Caballero en Vigo). Vázquez solo tiene asegurado el apoyo en bloque de las plazas de su provincia natal, Ourense; y de Lugo, donde cuenta con la fidelidad de su secretario provincial, Ricardo Varela. Pero las malas relaciones con la dirección viguesa por el caso «Silva», con Pontevedra por las listas del 20-N, con los touriñistas, dentro del grupo parlamentario y con descontentos coruñeses en todas las ciudades, hacen que un posible entendimiento entre facciones pudiese suponer la entrada en la lucha por la secretaría de un segundo aspirante con opciones.

También suenan otros nombres como mirlos blancos o «tapados», como el delegado del Gobierno, Miguel Cortizo o incluso José Ramón Gómez Besteiro, presidente de la Diputación de Lugo.