SALUD

El blog que lucha contra la talla 36

La anorexia y la bulimia son dos de las enfermedades más comunes entre los adolescentes, abordadas desde ayer en el primer blog creado en Galicia por una asociación para luchar y ayudar a las víctimas de estas dolencias

SANTIAGO Actualizado:

Pueden llegar a pesar menos de 35 kilos, suelen tener entre 12 y 20 años; y van a tomar algo acompañadas de una agenda calórica. Son los frutos de una sociedad donde la estética se sobrepone a la salud, donde los cánones de belleza pasan por enseñar más las costillas, y no el muslo. Hoy se convierten en «Lolitas» sin gafas de sol, pero sí con un tipo de lentes que les ciegan la realidad y las autoconvencen de que, con sus apenas 40 kilos de peso, sufren de obesidad. Ellas —y la utilización es «en femenino» porque la mayor parte de las víctimas son mujeres— sufren dos de las peores enfermedades a nivel físico y psíquico, que pueden derivar, si no se atiende pronto el caso, en la muerte. Son, en definitiva, la anorexia y la bulimia, que recolectan más víctimas con el paso de los años y que no sólo se adscriben a los jóvenes, sino que cada vez hay más casos de víctimas que incluso superan los 30 años.

¿Qué pretenden? «La búsqueda de la perfección moral ha sido sustituida por la persecución de la perfección corporal», apuntan desde la Asociación de Bulimia y Anorexia de Pontevedra (A.B.A.P.), organismo que ha creado el primer blog en Galicia de ayuda y consejo para todas las víctimas que lo necesiten. La A.B.A.P., fundada en febrero de 1998 y constituida por familiares de personas que padecen problemas de alimentación, mantiene su principal objetivo desde el principio: luchar contra los trastornos de comportamiento alimenticio. Con sede en Vigo y enmarcada dentro de la campaña de prevención subvencionada por la Diputación de Pontevedra, en el blog www.abapvigo.blogspot.com han participado voluntariamente diferentes personalidades relevantes de la vida social, cultural y política de la ciudad.

Sus 367 socios, repartidos entre la provincia de Pontevedra y Ourense —que también entra en la asociación— llevan a cabo trabajos de investigación y asesoramiento. En este sentido, la asociación está realizando un estudio de investigación con una población de 1.800 alumnos, que refleja, según fuentes del organismo, unas «cifras preocupantes», puesto que el 85% de la población de entre 12 y 16 años o algún miembro de su familia han hecho dieta alguna vez. Por otro lado, un 70% de los encuestados no están a gusto con su cuerpo y el 65% presentan una baja autoestima. «Son los desencadenantes de los siglos XX y XXI», apuntan desde la asociación, motivaciones inspiradas en los modelos corporales de las top, aristócratas y actrices, en la moda de dimensiones corporales reducidas o en la imagen que transmiten los medios de comunicación, «un mensaje adelgazante, asociado a la eterna juventud y salud», declaran desde el centro.

Porque la pregunta ha pasado del «cómo estás» al «cuánto pesas» y parece que «no se es nadie» si no se entra en una 36. Es el horror al sobrepeso y a la obesidad, inspirado en la práctica de la danza, de ciertos deportes o en la tendencia de los hombres a la metrosexualidad, a la par del extremo cuidado exterior. El blog pretende romper las barreras y los cánones oficiales de belleza a través de un asesoramiento profesional y, sobre todo, a partir de personas que han vivido desde cerca una situación semejante.

Los síntomas

Víctimas de un cuerpo que ya no les pertenece, los enfermos de anorexia y bulimia nerviosa organizan toda una serie de rituales para comer lo mínimo, pasar sin alimento o vomitarlo más tarde. Las víctimas desmenuzan los alimentos en porciones pequeñas para obtener una sensación de saciedad, memorizan las calorías de cada alimento o llevan agendas electrónicas para calcularlas, consumen medicamentos adelgazantes como laxantes o roban alimentos hipercalóricos de las casas de sus amigos para el gran «atracón final».

Todo para conseguir el ansiado cuerpo 10, que se acaba convirtiendo en una obsesión de la que se derivan consecuencias graves como la provocación del cese de la menstruación (amenorrea) o una propensión a las infecciones debido a la inmunodeficiencia. Trastornos auditivos, constipación, debilidad y mareos, excesiva sensibilidad al frío, calambres musculares, palpitaciones o insomnio son los problemas que más se repiten en las anoréxicas y bulímicas, que pasan sus días autoculpándose y despreciándose por la ingesta de comida, aunque sea ínfima.