Santiago es una de las ciudades gallegas más afectadas por este fenómeno
Santiago es una de las ciudades gallegas más afectadas por este fenómeno - MIGUEL MUÑIZ
VIVIENDA

La Xunta promueve una ordenanza que ponga coto a los pisos turísticos

Encarga a la Fegamp unas directrices que pueden contemplar incluso prohibiciones

SANTIAGOActualizado:

La Xunta acomete la patata caliente de las viviendas de uso turístico. Pero lo hace sin alarmismos. En palabras del conselleiro de Cultura e Turismo, Román Rodríguez, este asunto, foco de no pocas polémicas, «hay que evaluarlo en su justa medida (...) con frialdad y escala». Regular: esa es la piedra angular de lo que contempla el Ejecutivo gallego en un futuro lo más inmediato posible. Regular «para que no genere ningún tipo de dificultad o ningún tipo de pérdida de convivencia, tanto en el ámbito urbano como en el ámbito sectorial». Y por ahí discurrió la reunión de este martes con Alfredo García, presidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) en dependencias oficiales de San Caetano. Al término, ante los medios de comunicación, un anuncio: el encargo a este organismo de aportar un modelo, unas directrices que sirvan de aplicación en el ámbito autonómico.

«Le pedimos a la Fegamp la elaboración de una ordenanza tipo», explicó Rodríguez durante una comparecencia conjunta, «que nos consta que en algunas localidades de España se está haciendo, y que esa ordenanza tipo sirva para que los concellos (...), desde la perspectiva urbanística y dentro de su término municipal, puedan regular la actividad, prohibirla incluso, llegar a prohibirla si lo desean, como se hizo aquí en Santiago, de este tipo de alojamientos».

La Consellería de Cultura e Turismo, mediante una nota, recordó que las entidades locales, entre sus «competencias», disponen de la «posibilidad de establecer limitaciones en lo que respecta al número máximo de viviendas de uso turístico por edificio o sector, regulando los usos a través de sus Planes Xerais de Ordenación Municipal».  El objetivo final de la Xunta, detalló el conselleiro, es cubrir los «pequeños huecos que quedaron sin regular en 2017», cuando Galicia se convirtió en «pionera» al regular los pisos turísticos; lograr que estos «convivan con cierta normalidad» con las opciones hoteleras clásicas.

La Fegamp, a través de su presidente, recogió el guante. «No va a haber ningún problema», afirmó García. Pero no dejó pasar la ocasión de disentir, aunque fuera de forma suave: «No sé si la palabra regular es la correcta. A veces hablamos demasiado de regular, de ordenar, de hacer normativas que después chocan unas con otras y es imposible cumplir todas, porque hay tantas... Unas estorban a las otras. Pero por lo menos tenemos que ser capaces de ver los problemas y adelantarnos con soluciones», resolvió.

El camino trazado desde San Caetano, en cualquier caso, sí discurre por la senda de una mayor regulación. Se trabaja en diversas medidas bajo un objetivo múltiple: que «aporten mayor transparencia, mayor seguridad a propietarios y usuarios y que posibiliten tener una radiografía fiel y combatir el intrusismo», condensó Rodríguez.

Datos de ocupación

Entre esas medidas, avanzó el conselleiro, figuran que los pisos turísticos deban identificarse con su código de registro en las plataformas donde se promocionan o comercializan ;y que los propietarios ofrezcan información sobre la ocupación de las viviendas. Aspecto éste que vendría a resolver el vacío del Instituto Nacional de Estadística, que sigue sin incluir esta «modalidad» en sus encuestas sobre ocupación turística.

El titular de Cultura e Turismo no dejó pasar la ocasión de apuntar la necesidad de realizar lo que denominó un «análisis de escala». Los pisos turísticos regulados suman casi 9.000 unidades, pero el parque inmobiliario de Galicia supera los 1,6 millones de viviendas, de las que 300.000 están vacías. A su juicio, «un porcentaje muy pequeño». Para la Xunta, lo que prima es «que haya un control y un rigor, una mayor transparencia en lo que es la oferta» de estos inmuebles que, recordó el presidente de la Fegamp, «pueden ser una solución» en ayuntamientos con menos recursos hoteleros.