La conselleira Carmen Pomar comparece ayer ante el Parlamento gallego
La conselleira Carmen Pomar comparece ayer ante el Parlamento gallego - EFE
COMPARECENCIA PARLAMENTARIA

La Xunta insistirá ante el futuro Gobierno en «unificar» el acceso a la Universidad

La conselleira Pomar reivindica el modelo educativo gallego como «referencia» estatal

SANTIAGOActualizado:

La comparecencia a petición propia de la conselleira de Educación en el Parlamento, para hacer balance del curso 2018-19, acabó pivotando sobre el debate abierto en torno a la necesidad de «unificar» en toda España las pruebas de acceso a la Universidad. Galicia se siente discriminada. Percibe que los alumnos de la Comunidad acaban pagando el pato de un mayor nivel de exigencia. La Xunta lleva varias semanas trasladando la reclamación de que se adopten nuevos criterios que no discriminen a los alumnos según el territorio en el que se presenten a la conocida ahora como EBAU, la antigua Selectividad.

Y sobre esa línea se movió Carmen Pomar, quien avanzó que su gabinete está «a la espera de que haya un interlocutor» en el Gobierno central para «pedir una reunión en la que la Xunta» pondrá sobre la mesa una serie de reivindicaciones «desde la lealtad». Un «encuentro» formal donde, apuntó la conselleira, «insistiremos en la necesidad de unificar el nivel de exigencia de la EBAU», dando seguimiento a lo ya trasladado el pasado mes de diciembre por carta. Esto es, «afrontar una solución al agravio y discriminación que padece el alumnado», ante el «distinto nivel de exigencia». Lo que llevará Pomar a Madrid será la petición de que se analice «la posibilidad de definir una prueba única y común» o articular otra alternativa. En cualquier caso, que haya «igualdad de condiciones».

En su intervención ante la Cámara, dejó claro la titular de Educación que «Galicia quiere defender sus singularidades y su modelo, además de asegurar la financiación que merece». He ahí la piedra angular de las reclamaciones de la Xunta, que clama por la «necesidad» de fraguar por fin el «pacto» educativo que nunca llega, y que también aprovecharía ese encuentro para defender su «modelo de plurilingüismo» y abogar por mejorar la formación y el acceso a la formación docente y ahondar en la inclusión.

De la oposición no escuchó Pomar más que críticas y acusaciones. El socialista Luis Manuel Álvarez rebajó la comparecencia a «primer acto parlamentario de la larga precampaña que se avecina» por parte del PPdeG, con«poca novedad, mucha cifra y mucha autopropaganda». Desde la disminuida bancada de En Marea, Luca Chao acusó a la «derecha política» de estar «creando una falsa alarma con fines únicamente electoralistas». Finalmente, el BNG, por boca de Olalla Rodil, habló de «polémica absolutamente artificial» con el «discurso centralista de siempre» para «bombardear una vez más el autogobierno».

Mejora irrenunciable

Más allá de la munición parlamentaria, Pomar reivindicó, «con humildad», el trabajo de la Xunta en materia de Educación como «referencia» para el «conjunto del Estado» por su «modelo de calidad» y su «apuesta por el talento». «Orgullosos de los avances conseguidos», pero bajo la «idea irrenunciable de mejorar», la conselleira dejó algunas pinceladas de las novedades que traerá el curso 2019-20 en los distintos niveles. Entre esas mejoras citó la intención de incorporar un «segundo orientador» a aquellos centros de Secundaria con «más alumnado». En paralelo, se incidirá en la inclusión y la orientación y se reforzará la apuesta por la Formación Profesional.

En el ámbito universitario, el próximo curso se avanzará en la implantación del Mapa de titulaciones y se producirá un incremento de plazas en nueve grados, al tiempo que se mantendrán congeladas las tasas.

Galicia, subrayó, «puede servir de ejemplo para otras zonas» de España.