Núñez Feijóo, con corbata negra y con banderas con crespón en su comparecencia ante los medios
Núñez Feijóo, con corbata negra y con banderas con crespón en su comparecencia ante los medios - CEDIDA
GALICIA

La Xunta decreta tres días de luto oficial por la muerte de Fernández Albor

La capilla ardiente se instala en el compostelano tanatorio de Boisaca, en cuyo cementerio será enterrado este viernes a las 11 de la mañana

SANTIAGOActualizado:

Galicia honrará el fallecimiento de Gerardo Fernández Albor, su primer presidente autonómico elegido en las urnas, con tres días de luto oficial. Así lo ha anunciado el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, que ha comparecido para hacer una declaración flanqueado por las banderas de España y Galicia que lucían un crespón negro en señal de luto y que ha ensalzado la figura de Fernández Albor, fallecido este jueves a los cien años en Santiago de Compostela, con el que Galicia tiene una enorme deuda.

La capilla ardiente de Fernández Albor quedó abierta este mismo jueves en el tanatorio compostelano de Boisaca. Para mañana a las 11.15 horas está prevista, en este mismo lugar, su la liturgia por su funeral y su posterior sepelio.

«La deuda de gratitud de esta tierra con Albor es tan grande que necesitaremos muchos años para poder comprenderla», ha señalado el presidente gallego que ha comparecido vestido de negro. En su intervención ha recordado que el primer presidente autonómico de Galicia ha sido el «máximo exponente» de uno de los fundamentos de la política gallega, 'el sentidiño', y que marcó a la Comunidad gallega, informa Ep.

Cuando Fernández Albor llegó a la política gallega «todo estaba por hacer y él lo dejo hecho», ha destacado. «Fue una de las piezas fundamentales de la historia gallega del siglo XX y, sobre todo, uno de los principales arquitectos de la Galicia autonómica de la que todos los gallegos estamos disfrutando» y a la que se dedicó «siempre con la humildad y la prudencia que lo caracterizó hasta el final».

El presidente gallego ha reivindicado los valores y principios que marcaron la forma de gobernar del primer presidente de la autonomía, que dirigió Galicia mediante un «galleguismo inclusivo» apostando por hacer de la gallega, una comunidad que no dejase a nadie fuera. «La Galicia que imaginó Albor es la Galicia que tenemos hoy, profundamente gallega, profundamente española y profundamente europea», ha resumido al respecto.

Una vida «activa y fructífera»

Núñez Feijóo se ha mostrado agradecido con la «herencia» que deja una persona que durante cien años de una vida «extraordinariamente activa y fructífera», construyó una Galicia «autonómica con capacidad para resolver sus propios problemas con lealtad hacia el resto de España», siempre valiéndose de una concepción de la política marcada por «la nobleza, la generosidad y el servicio público».

«Se va un hombre que pensó, en sus propias palabras, que el dialogo era el mejor camino, que el otro puede tener la razón y que el fin nunca justifica los medios». Remarcando la gratitud que a su parecer todos los gallegos deben tener con el que fue el primer presidente de la Xunta, Núñez Feijóo ha rememorado que Albor siempre antepuso a Galicia por delante de cualquier otra ambición y siempre sitúo a su tierra «por delante de todos sus caminos» profesionales.

«Creo sinceramente y celebro habérselo dicho personalmente en los últimos años; Albor puede estar orgulloso de la Galicia que deja, y Galicia debe estar muy orgullosa de haber tenido como presidente a Gerardo Fernández Albor», ha sostenido. Feijóo ha concluido su intervención reiterando que «nos dejó el hombre pero su obra y su pensamientos permanecerán siempre con nosotros».