Vicente González con un ejemplar del periódico fundado por su abuelo
Vicente González con un ejemplar del periódico fundado por su abuelo - CEDIDA
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Vuelve el periódico que «zurraba la badana» al caciquismo

El «Picaraño», fundado por Vicente González en 1909, nació con la finalidad de luchar más que de informar, procurando un cambio social y político

Santiago Actualizado: Guardar
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Las grandes plumas de la literatura universal buscan vorazmente la historia que les coloque definitivamente en el Olimpo de los escritores. La biografía de Vicente González Rodríguez (1855-1928) podría ser ese relato que tanto ansían: emigrante, cabeza visible de una publicación anticaciquil y anticlerical, republicano radical, perseguido y presionado por expresar sus ideas abiertamente y abocado al exilio. Así puede resumirse la vida de este gallego, oriundo de la localidad orensana de Entrimo, donde dos jóvenes, Cristian Oliveira Brito y Reyes Rodríguez, lucharon por sacar a la luz su trayectoria gracias a la recuperación del periódico que Vicente González fundó en 1909, el «Picaraño». No obstante, la publicación resucitará en forma de revista cultural y sin el cariz político de su predecesora.

Durante su juventud, el entrimeño emigró a Buenos Aires donde fue testigo de un mundo diferente al que se respiraba en España: un sistema político en plena ebullición, así como cierta agitación social (movimientos socialistas y anarquistas). En la capital argentina trabajó de dependiente en una tienda y se casó con la hija del dueño. Sin embargo, dos sucesos trágicos propiciaron su regreso a España: la muerte de su mujer y, a posteriori, la de su hija. De vuelta en Galicia, constituyó una mutua laboral —una especie de aseguradora— y se inmiscuyó en la vida política local, consciente de que la evolución de Entrimo hacia un modelo social más progresista pasaba por liberarse de la tutela que ejercían las élites tradicionales. Por aquel entonces, España se hallaba en plena Restauración Borbónica, cuyo sistema político se basaba en la alternancia pactada entre los partidos liberal y conservador. Ambas formaciones disponían de una gran maquinaria estatal, que se estructuraba en torno a una serie de familias políticas. Una de ellas, los Bugallal, era la que controlaba el distrito electoral de Bande —al cual pertenecía Entrimo—. Vicente González quiso cambiar esta situación por lo que promovió una candidatura municipal. No obstante, una vez constituida y justo antes de las elecciones, aquellas figuras clave que más votos podían cosechar se dieron de baja debido a la coacción del bando caciquil. A raíz de este incidente, la postura de Vicente muda hacia una posición más radical.

Fundación del «Picaraño»

El gallego era militante del Partido Republicano Radical, una de las formaciones antimonárquicas más importantes de comienzos del siglo XX. Tanto Vicente como la agrupación se caracterizaban por sus ideales revolucionarios, que perseguían democratizar realmente la política del país y sustituir esas estirpes asentadas en el poder. Con el fin de luchar contra las prácticas caciquiles de su zona, Vicente funda en 1909 el periódico «Picaraño». La denominación de esta publicación es una perfecta metáfora de sus pretensiones. El femenino del nombre, la picaraña, es una herramienta que se emplea para desbrozar, justamente lo que deseaba Vicente: limpiar esa «maleza» caciquil imperante en Entrimo. Desde su lema («Periódico Republicano Radical Revolucionario»), pasando por su descripción («Su misión es zurrar la badana»), hasta sus artículos, donde denunciaba las acciones poco lícitas de los mandatarios de la zona, este medio de comunicación molestaba a todos los que regentaban el poder. Incluso a la Iglesia. Vicente profesaba un profundo anticlericalismo y lo mostraba sin tapujos en los textos del «Picaraño». Por otra parte, la publicación tenía colaboradores locales que mandaban cartas, artículos e incluso poemas. Todo de forma anónima debido a la gran vigilancia y presión social a la que estaban sometidos quienes tuviesen relación con el «Picaraño». Además, existía la figura del corresponsal, aunque no tal y como se le conoce, ya que éstos mandaban piezas periodísticas centradas solamente en Entrimo —leitmotiv de la publicación—. Llegaban textos desde Buenos Aires, Salamanca o Lisboa que, a diferencia de los colaboradores locales, estaban firmados, probablemente porque desde fuera les resultaba más cómodo exponer sus ideas sin ser censurados socialmente.

Persecución y exilio forzoso

Como narra a ABC su nieto y tocayo, Vicente González, su antepasado «se metía con gente muy poderosa, con curas por ejemplo. Esto le hizo tener muchos enemigos y perder gran parte de su capital debido a que anduvo envuelto en pleitos y otros líos». El «Picaraño» estaba ganando adeptos y fue entonces cuando actuaron sólidamente los caciques del distrito de Bande. Vicente fue acusado de un delito de falsificación documental e incluso, como sostiene su nieto, «al juicio acudieron testigos falsos para perjudicarle». Llegado a este punto, el entrimeño se vio forzado al exilio y emprendió un nuevo viaje con destino Lisboa.

El miedo a hablar sobre aquellos tiempos sigue presente entre los más ancianos de la zona, sin embargo algunas historias manifiestan que «las familias dominantes se querían quitar a Vicente de en medio». En la capital portuguesa «regentó una taberna», como indica su descendiente y fundó otro periódico en 1911: el «Liberto», que también poseía cierto cariz político y del que sólo se conserva una edición.

Un siglo después, su nieto ha sido testigo de cómo la historia de su antepasado vuelve a la luz en Entrimo. Todo ello gracias a las jornadas culturales que se desarrollaron el pasado 5 de agosto de la mano de dos jóvenes del ayuntamiento, el historiador Cristian Oliveira Brito y la filóloga Reyes Rodríguez, junto con el alcalde del Concello, Ramón Alonso López. Además, en dicha reunión los protagonistas anunciaron el regreso del «Picaraño». En forma de revista cultural, la nueva publicación se centrará exclusivamente en Entrimo —como su predecesora— y estará dirigida «a todos los públicos y a todos los niveles». La temática, sin límites: Medicina, Historia, Etnografía, Botánica...

El renovado «Picaraño» podrá ser leído a finales de 2018 y se publicará semestralmente. El alcalde de Entrimo expresó a ABC la «satisfacción» que le produce «este apoyo al rural de gente joven como Cristian y Reyes». «Es un orgullo contar con ellos y nos da fuerza para seguir peleando en estas condiciones, que son muy desfavorables», señaló. La «lucha», aunque en un tono diferente y con nuevos objetivos, vuelve a Entrimo con el fin de otorgar una nueva vida cultural a una zona desolada por la despoblación.