El portavoz parlamentario de En Marea, Luís Villares (i), ayer
El portavoz parlamentario de En Marea, Luís Villares (i), ayer - EFE

Villares tiene tres semanas para recabar apoyos a su liderazgo

El lucense defiende que En Marea, como partido, esté pilotado por varias voces

SantiagoActualizado:

Tres semanas tiene el portavoz parlamentario de En Marea, Luís Villares, para conseguir que la ejecutiva del partido instrumental lo respalde como líder orgánico. El magistrado en excendencia anunció ayer, durante la celebración de un acto de conmemoración a Castelao en Rianxo, que en un «máximo de dos, tres semanas» se agotaría el plazo autodefinido para conformar la coordinadora y fijar las portavocías. La candidatura «Máis Alá», encabezada por el lucense y ganadora de las primarias, insiste en su intención de designar varias portavocías a cargo de dos mujeres y un hombre. «Las portavocías van a ser varias, forma parte de nuestra forma de entender la política», valoró Villares, en declaraciones recogidas por Efe. Sin embargo, estos son planteamientos que chocan frontalmente con los de un 41% de las bases que votaron en contra de «Máis Alá», y por ende, de su documento de organización interna.

Coralidad: «Las portavocías van a ser varias, forma parte de nuestra forma de entender la política»

En el laberíntico proceso desencandenado antes incluso del nuevo año, el lucense cuenta con el apoyo de los compañeros contra los que se batió en las votaciones internas. Sus rivales, enmarcados dentro de las candidaturas «Somos Quen» y «Queremos Participar» —vinculadas a Anova y Cerna respectivamente— creen que el papel de Villares dentro de En Marea no se agota dentro del Parlamento autonómico. Si se plantea un escenario en el que la coordinadora sea elegida de forma proporcional, la dirección estará compuesta mayoritariamente por «villaristas» que le despejarían el camino para alcanzar la cúspide de la confluencia.

A excepción de esta composición, hasta la fecha no hay un acuerdo sobre el liderazgo. La constitución del Consello das Mareas, celebrada anteayer en Santiago, solo sirvió como «toma de contacto» entre sus participantes. Los mismos que tomaron la decisión de aplazar el nombramiento de quienes llevarán la voz en un partido que aspira a alcanzar las más amplias cotas de poder en Galicia.