Alexandra Fernández y Luís Villares, ayer en Santiago
Alexandra Fernández y Luís Villares, ayer en Santiago - EFE
PRESUPUESTOS

Villares reclama el protagonismo en el diálogo sobre los PGE

Advierte a sus diputados en Madrid de que solo la dirección gallega de En Marea podrá decidir si los apoya

SantiagoActualizado:

El líder de En Marea, Luís Villares, advirtió ayer los diputados de la formación en el Congreso que solo la «dirección gallega» está capacitada para fijar la estrategia de las negociaciones sobre los Presupuestos Generales del Estado (PGE). El líder, y por tanto, máximo responsable de la cúpula de la confluencia reclama así protagonismo en el órdago lanzado esta semana al Gobierno, en el que reclaman revertir el recorte del 19% en las inversiones para Galicia a cambio de votar favorablemente a las cuentas en la Cámara Baja.

De momento, Villares confirmó que los rupturistas mantienen surotundo «no» a avalar el proyecto de Pedro Sánchez y aclaró que solo desde Santiago se fijarán las líneas de negociación que se vayan a abordar en Madrid. «Quien marca la decisión política del grupo parlamentario es la dirección de EnMarea. Por lo tanto, no tengo ninguna duda de que el grupo parlamentario va a seguir esas directrices», alertó. Villares cuenta con escasos aliados entre los parlamentarios con escaño en Madrid. Yolanda Díaz, como miembro destacado de Esquerda Unida, y Antón Gómez-Reino y Ángela Rodríguez «Pam», por parte de Podemos, militan en dos organizaciones que reclamaron el voto contrario a Villares en las últimas primarias de En Marea. De los restantes diputados, solo queda Miguel Anxo Fernán-Vello, próximo a Anova, y Alexandra Fernández, que ayer escoltó al magistrado en excedencia en una rueda de prensa en Santiago. Un día antes, Díaz, al ser preguntada por si compartía la estrategia de Villares de abrir una negociación «bilateral» con el Gobierno, dijo: «Totalmente de acuerdo». Ahora es el portavoz el que reclama tomar las riendas de las conversaciones.

Los ecos de Podemos Madrid

Por si acaso, Villares precisó que «cualquier acto que se apartase» de la dirección fijada por En Marea «debilitaría el conjunto de la posición política» del partido. En realidad, la cúpula de la organización, que tiene al Consello das Mareas —la ejecutiva— como su máximo exponente, está compuesta únicamente por miembros afines al magistrado. Los críticos declinaron ocupar los 14 asientos que le correspondían en el Consello (de 35) tras entender que las primarias se habían celebrado sin plenas garantías.

Al conflicto al que parece abonada En Marea, además, hay que sumar un último ingrediente. La crisis abierta por Podemos en Madrid, con la separación política entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, no ha pasado de puntillas por Galicia. Sobre todo, después de que Villares mostrara en público cierta sintonía con los planteamientos del fundador de Podemos y nuevo compañero electoral de Carmena.