Imagen del pueblo a la venta, en O Cebreiro
Imagen del pueblo a la venta, en O Cebreiro - GALICIANRUSTIC.COM
GALICIA

Venden un pueblo abandonado en el Camino de Santiago por 265.000 euros

Se trata de una aldea «con un solo habitante permanente» y de la que no se facilita el nombre, pero que cuenta con toda clase de suministros como atractivo para posibles compradores

SantiagoActualizado:

La sangría demográfica que sufre Galicia y el abandono del rural hacia las zonas urbanas engrosan cada día la nómina de pueblos abandonados y de las conocidas como «aldeas fantasma» en las que tan solo reside un vecino, a menudo de edad muy avanzada. Las últimas estadísticas demuestran que en la Comunidad gallega son casi 4.000 los núcleos de población en los que ya no vive nadie. Y que otros tantos aguantan el tirón con apenas dos o tres moradores que se resisten al abandono. Los alquileres gancho para atraer a familias con hijos o la promoción de ayudas para adquirir una vivienda en ayuntamientos con pocos vecinos son algunos de los planes puestos en marcha para tratar de paliar la hemorragia, pero el turismo gana terreno como una salida para estos pueblos que un día se quedaron sin vida.

Un buen ejemplo de ello es un lugar que ahora se pone a la venta y que está enclavada en pleno Camino de Santiago, en la que es considerada puerta de entrada de la ruta a Galicia. Se trata de la localidad lucense de O Cebreiro, muy famosa entre los peregrinos que recorren el Camino Francés y donde una web inmobiliaria vende un núcleo de población entero por el precio de 265.000 euros.

El enclave lo conforman un grupo de casas pertenecientes a un barrio abandonado, a unos 150 metros de la aldea más cercana —de la que la inmobiliaria no facilita el nombre—, en la que solo permanece como residente habitual una persona, según detalla el anuncio. Su ubicación además es privilegiada. Con orientación sur que la abastece de sol todo el día, la propiedad cuenta con varias viviendas construidas y otra serie de edificios, todos ellos dentro de una parcela amurallada de 12.380 metros cuadrados. En ellos se pueden encontrar desde antiguos hornos de piedra a molinos que llevan décadas parados.

Asentamiento celta

Según explica el anuncio de Galician Rustic, el pueblo dispone de agua potable propia, electricidad y agua corriente. Para acceder a él es posible recorrer una carretera pavimentada a O Cebreiro (7 minutos) en el Camino de Santiago; y a Pedrafita do Cebreiro (10 minutos), junto a la autopista A6. El anuncio también precisa que esta propiedad está situada «en el corazón de la Reserva Natural del Caurel» y que la estructura principal se asemeja a un pequeño asentamiento celta, rodeado de muros de piedra. Dentro de ellos, se halla la casa principal de tres plantas de 531 metros cuadrados y cuya construcción se remonta al año 1885. Los vendedores indican que con la venta se incluye «un proyecto original para la recuperación de la antigua forma de vida rural» y, subrayan, que el conjunto está enclavado en O Cebreiro, «el pueblo más visitado de España».

El futuro de este lugar es el de otras muchas que, a lo largo y ancho de la geografía gallega, claman por tener una segunda vida. En algunos casos, son extranjeros adinerados los que acaban adquiriendo este tipo de propiedades para reconvertirlas en conjuntos de casas rurales que más tarde alquilan o promocionan para la celebración de bodas o reuniones. En otras ocasiones, sus nuevos dueños optan por transformar estos parajes en un lugar de relax alejado del ruido y las prisas. Sea como fuere, y ante el incremento de la cartera en lo que a este tipo de propiedades se refiere (el número de aldeas abandonadas en Galicia ha crecido un 40 por ciento en los últimos diez años) son ya muchos los portales que se han especializado en este tipo de ventas, fuera de lo común.

En estas webs, los interesados pueden encontrar núcleos abandonados disponibles desde 30.000 euros, iglesias del siglo XII, casas rectorales, castillos a pie de mar o pazos que nadie habita desde hace siglos, pero que conservan todo su esplendor. Porque, explican desde una web de venta de casas singulares, «no todo el mundo se compra un piso en Benidorm y muchos llegan aquí buscando los ríos o la cercanía con la costa». Y en Galicia, les garantizan, lo encontrarán.