Feijóo, Juan Fernández-Miranda y Santalices sostienen la biografía de Torcuato Fernádez-Miranda
Feijóo, Juan Fernández-Miranda y Santalices sostienen la biografía de Torcuato Fernádez-Miranda - MUÑIZ

«La Transición debemos conocerla, no mitificarla»

Feijóo y el presidente del Parlamento homenajean a Torcuato Fernández-Miranda junto al redactor jefe de España de ABC, autor de la primera biografía del «guionista de la Transición»

SantiagoActualizado:

Santiago de Compostela rindió ayer, en palabras del presidente de la Xunta, un «sincero y selecto» homenaje a Torcuato Fernández-Miranda. «Sincero» porque el acto lo acogía una de las instituciones claves en la vida de quien sería «el guionista de la Transición», la universidad. También porque el protagonista era un libro, nada menos que la primera biografía sobre su figura, escrito por otro Fernández-Miranda, su sobrino nieto Juan, redactor jefe de España en ABC. «Selecto» porque en él se citaron las dos principales autoridades civiles de Galicia, el propio Alberto Núñez Feijóo y el presidente del Parlamento autonómico, rodeados de diversos diputados, senadores, catedráticos y profesores.

«Esta obra de enorme actualidad y utilidad sacia una curiosidad muy saludable: conocer el pasado», apuntó Feijóo después de subrayar tres de los aspectos que en su opinión más destacan de Torcuato Fernández-Miranda, la persona que ayudó a Don Juan Carlos y a Adolfo Suárez a guiar a España del franquismo hacia la democracia. En todos ellos subyace la importancia de la educación para la construcción de la sociedad. El primero, el «profundo espíritu pedagógico» de quien antes de presidir las Cortes fue rector de la Universidad de Oviedo, responsable del nacimiento del Ateneo Jovellanos y del Plan Nacional de Promoción Obrera «que formó a 800.000 personas en cuatro años. El segundo, «su firme voluntad de independencia porque tenía formación y nivel intelectual para ello». El tercero, haber sido capaz de «abrir una nueva época desde los principios democráticos sin incumplir la Ley».

Contra los prejuicios

Para Feijóo, el libro «El guionista de la Transición. Torcuato Fernández-Miranda, el profesor del Rey» representa «una buena forma de tumbar ideas preconcebidas». A esta misma cuestión se refirió también el autor, quien señaló que «la Transición no tenemos que repetirla ni mitificarla, sino conocerla». Ese afán divulgativo fue el que le empujó a biografiar su vida, pues los «genes» le permitían acceder con más facilidad a testimonios y documentos.

Fernández-Miranda dio las claves que permitieron a su tío abuelo conducir al país a la libertad. En los años 40 ya «hablaba en positivo del Estado liberal a sus alumnos, que quedaban encandilados». «Estudió a fondo las normas del franquismo y conoció a las personas que las aplicaban. Por eso pudo pasar "de la ley a la ley" para desmontar el franquismo», indicó. La casualidad hizo que su labor como director general de Universidades le situara como formador de un jovencísimo Príncipe de 21 años que se convertiría en Jefe del Estado. Fue el quien en los 70 le formularía una pregunta que obtuvo una respuesta decisiva: «Torcuato, ¿quieres ser presidente del Gobierno?». Y, aunque lo habría deseado, «no se dejó llevar por su ambición» porque se veía «más útil en la Presidencia de las Cortes» que habrían de votar la Ley para la Reforma Política, que escribió de su puño y letra «y su mujer pasó a máquina».

Estas decisiones hicieron de él «una personalidad ejemplar» alabada también por Miguel Santalices como presidente del legislativo gallego. «Con sus renuncias, errores y aciertos, con su capacidad para el diálogo y de cesión, fue capaz de edificar el régimen democrático que hoy tenemos y que se tradujo en la etapa de mayor estabilidad y prosperidad de toda la historia contemporánea», resumió en su discurso en el Salón Noble del Pazo de Fonseca.

Las 400 páginas que componen esta biografía «sólida y novelada», editada por Plaza Janés, evidencian que «el rigor no es incompatible con el estilo» y reivindican, en palabras de Santalices, que «la política es noble y necesaria». «Si hubiese más Torcuatos, todo sería más fácil», remató Feijóo.