Trabajos de vendimia en O Ribeiro
Trabajos de vendimia en O Ribeiro - MIGUEL MUÑIZ

La tecnología se alía con la viña

La empresa Monet Viticultura ofrece a una veintena de bodegas la posibilidad de predecir la aparición de enfermedades

SantiagoActualizado:

El clima húmedo hace de Galicia un paraíso para los hongos que afectan a las vides. Mildiu, oídio, botritis y blackrot provocan cuantiosas pérdidas cada año al arruinar buena parte de las cosechas y obligar a las bodegas a gastar ingentes cantidades de dinero en productos químicos para tratarlas. Pero las nuevas tecnologías empiezan a entrar en el campo de la viticultura y se han convertido en un aliado para ayudar a prevenir la proliferación de estas enfermedades.

Una veintena de bodegas de diez denominaciones de origen, entre las que se encuentran todas las gallegas y otras como Ribera del Duero o Rioja, han decidido confiar en Monet Viticultura para que les ayude a predecir el riesgo de la aparición de estos hongos en sus viñedos. La compañía gallega se fundó en 2014, de la mano de tres ingenieros en telecomunicaciones que habían empezado a investigar en el campo de la viticultura en la Universidade de Vigo.

Basándose en los datos de las estaciones meteorológicas instaladas en el entorno de las plantaciones y en el punto del ciclo de vida en el que se encuentran los viñedos han logrado desarrollar algoritmos que predicen el riesgo que tienen de sufrir una infección. «Es un sistema de apoyo a la toma de decisiones. En función de la predicción, los responsables de las bodegas pueden decidir si aplicar un tratamiento fitosanitario o no», explica Débora Franco, socia de Monet. Los datos los reciben sus clientes cada mañana y pueden consultarlos a través de cualquier ordenador, tablet o teléfono móvil. «La principal ventaja es que pueden optimizar el tratamiento con fitosanitarios, lo que implica que las uvas van a ser de mejor calidad y además es una ventaja para el medioambiente», subraya Franco.

Hasta ahora cada bodega desarrollaba sus propias estrategias para intentar evitar la aparición de las enfermedades fúngicas. Algunas aplican los fitosanitarios químicos por sistema y en otras los técnicos intentan realizar manualmente los cálculos de predicción que ahora efectúan las herramientas informáticas, basándose en la humedad del ambiente, o los litros de lluvia caídos. Pero a menudo hasta que aparecen los primeros síntomas en las vides es difícil pronosticar que la enfermedad va a aparecer.

Franco explica que Monet Viticultura cuenta con dos plantaciones experimentales en las que controlan la eficacia de sus modelos de predicción. En una de ellas no se emplean los fitosanitarios para comprobar si las alertas de riesgo que ofrece el modelo son en realidad correctas. «En un porcentaje altísimo, la plataforma se anticipa a la aparición de la enfermedad», asevera.