Ambiente en las Ramblas el día después de los atentados yihadistas en Barcelona
Ambiente en las Ramblas el día después de los atentados yihadistas en Barcelona - INÉS BAUCELLS
OPERACIÓN CONTRA EL TERRORISMO

La supuesta yihadista detenida en Lugo pretendía un ataque en Galicia

La Guardia Civl apresa a una mujer de 45 años natural de Viveiro pero que se había convertido al Islam hace años. Ya había sido arrestada en 2018 pero la Guardia Civil seguía su pista al creer que alguien podía instrumentalizarla

SantiagoActualizado:

Golpe al yihadismo en Galicia. La Guardia Civil detuvo hoy en Lugo a una mujer de 45 años a la que acusan de delitos de terrorismo. Según informó el Ministerio del Interior en una nota de prensa, la mujer había mostrado a través de las redes sociales su intención de replicar en Galicia los atentados de Cataluña de 2017, en los que fallecieron 15 personas tras un atropello masivo en las Ramblas de Barcelona y varios heridos en Cambrils, donde se abatieron a los terroristas.

La detenida de 45 años de edad es natural de Viveiro y se había convertido al Islam. Fuentes próximas a la investigación explicaron a ABC que la mujer padece esquizofrenia. Las fuerzas de seguridad del Estado llevaban tiempo vigilándola. Tras un año de investigaciones la Guardia Civil ya la había detenido por primera ver en 2018. Desde entonces, explica el Ministerio del Interior, «consciente del carácter delictivo de sus actividades, había asumido numerosas medidas de seguridad con la intención de eludir la vigilancia de los investigadores». La presunta yihadista empezó a tener más cuidado con su actividad en Internet, en redes sociales, en el uso de comunicaciones telefónicas e incluso había modificado su comportamiento en la vida real, informa Interior.

La operación desarrollada ayer, que desembocó en un segundo arresto, fue desarrollada por agentes del Servicio de Información de la Guardia Civil bajo la dirección del Juzgado Central de Instrucción nº 5 y la Fiscalía de la Audiencia Nacional. Los agentes se encontraban en Galicia en el marco del operativo especial ante la festividad del 25 de julio desplegado, entre otros motivos, ante la sospecha de que Resistencia Galega pudiese actuar.

Pese a la detención de 2018, los agentes que la vigilaban pudieron comprobar que durante este tiempo la gallega convertida al Islam seguía consumiendo «propaganda producida por diversos grupos terroristas». Además, la arrestada «ha celebrado públicamente acciones violentas, en concreto, los ataques perpetrados en Barcelona y Cambrils en agosto de 2017», añade el Ministerio de Interior. «Incluso ha mostrado su intención de replicar en Galicia un atentado de características similares», continúa. Fuentes de la investigación precisan que detectaron que quería alquilar una caravana.

«En base a los elementos obtenidos a lo largo de la investigación y atendiendo a la reincidencia y el incremento del nivel de riesgo, la Guardia Civil ha procedido nuevamente a su detención», explica el Ministerio. La medida se tomó «para neutralizar esta amenaza a la seguridad pública y determinar si la mujer pudiera estar siendo instrumentalizada o influenciada por alguien».

Guipúzcoa

La de Lugo no fue la única operación en España contra el yihadismo durante la jornada. En Guipuzcoa las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado detenían a otras tres personas de origen marroquí por delitos relacionados con el yihadismo y sus órganos de propaganda. Esta segunda operación la llevaron a cabo investigadores de la Brigada Provincial de Información de San Sebastián, bajo la coordinación de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional. A los marroquíes de 27 años se les acusa de presunta participación en delitos de adoctrinamiento y enaltecimiento del terrorismo. En la operación se registraron también sus domicilios en las localidades guipuzcoanas de Urretxu, Ibarra y Urnieta. Según Interior, los presuntos terroristas «formaban un grupo homogéneo y cohesionado» y se habían introducido en los círculos salafistas de la provincia de Guipúzcoa. Comenzaron como consumidores de propaganda que el grupo terrorista DAESH publicaba a través de Internet y fueron aumentando su actividad virtual, pasando a ser ellos mismos los que difundían en sus redes sociales mensajes de incitación al odio y a la violencia. «Empleaban sus perfiles para distribuir imágenes cruentas de los conflictos bélicos sirio e iraquí, acompañadas de comentarios alentando la confrontación religiosa y la destrucción de Occidente y sus aliados», indica el Ministerio.

La investigación constató que los tres detenidos habían adquirido cierta capacidad de captación y adoctrinamiento dentro de su comunidad virtual. Sin embargo, a raíz de recientes operaciones policiales y ante el temor a ser apresados, empezaron a adoptar medidas de seguridad en sus actividades y comunicaciones online. Pero los investigadores averiguaron que los arrestados habían empezado a interactuar «en el plano real con otros individuos para difundir su pensamiento radical», concluye el comunicado del Ministerio.