«El día que sonemos en las radios, algo estaré haciendo mal»

POR JOSE LUIS JIMÉNEZ«El rock no son las dos horas de concierto, sino las 22 restantes», asegura Romero (Berriozar, 1975). No es tipo de andarse con miramientos ni lenguaje políticamente correcto

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POR JOSE LUIS JIMÉNEZ

«El rock no son las dos horas de concierto, sino las 22 restantes», asegura Romero (Berriozar, 1975). No es tipo de andarse con miramientos ni lenguaje políticamente correcto. Pero es una de las voces más autorizadas del rock urbano en este país, aunque insista una y otra vez en que él y los Marea «no hemos inventado nada».

- «Las aceras están llenas de piojos» es el título del nuevo disco. ¿Quiénes son esos bichos y cómo acabamos con ellos?

- Nosotros no tenemos ningún tipo de mensaje social ni político en nuestras canciones. Pero sí somos cinco chicos de extrarradio en el más amplio sentido de la palabra, porque vivimos a las afueras de una ciudad y no nos ponen en ninguna radio. Se me ocurrió el título para hacer un llamamiento de que el mundo está lleno de mala gente, que hay que tener la cabeza limpia, para que no puedan vivir de ella.

- En este último disco hay cierta barroquización de las letras. Parece que a Marea para entenderla hace falta paciencia y diccionario...

- No te creas que soy muy consciente de ello. Igual es que me voy haciendo más viejo y miro más para adentro, me vuelvo más loco y sólo me entiendo yo. Me parece bien que suponga un esfuerzo entender las cosas. Que cada uno haga su propia alegoría de mis letras. ¡Mira que lucho por ser cada vez más comprensible!

- ¿Qué le motiva a la hora de coger el lápiz y componer?

- Ni el compromiso, ni el ser un cruzado del rock and roll, ni la fama, ni vivir de esto. Sólo las ganas, y cuando me entran. A veces me preguntan cuántas canciones he escrito, y siempre respondo que ninguna, que cuando llego a casa ya estaban allí. No es algo que haya ido a buscar. Van viniendo de cuando en cuando, y cuando junto diez o doce grabamos un disco. Tomándolo todo como un regalo. He debido ser una buena persona en otra vida. La música me ha regalado todo, y yo le he dado muy poquito.

- ¿Qué motor mueve a los Marea a ser fieles a su estilo y no caer en la trampa de la «fusión musical»?

- Lo principal es que no tenemos ni idea de hacer otra cosa. Aunque quisiéramos irnos a otro lado, tampoco sabríamos. Somos una banda de rock, pero de rock and roll con mayúsculas, como la Santísima Trinidad. Para mi lo inventan los Leño a nivel mundial, siguieron Barricada, Extremoduro, y nosotros intentamos seguir llevando ese testigo tan importante con dignidad.

- El rock urbano existía hace dos décadas, sigue vivo ahora pero ¿se mantendrá dentro de otras tantas?

- No lo sé, creo que sí, porque hay chavalicos que nos pasan maquetas y van llegando grupos, entendiendo el r´n´r como lo entendemos nosotros.

- Se han subido los Led Zeppelin a un escenario 25 años después de retirarse. ¿Se imagina Marea en esa situación?

- No creo. Dentro de 25 años tendré... 57. Con lo que fumo creo que la habré palmado antes. Envejecer con dignidad en el r´n´r es complicado. Los Barricada, por ejemplo. Yo veo a los Rolling Stones y me parto. Aunque unos tipos que no necesitan el dinero y se suban a un escenario por pasión... Quiero pensar que es gente que lo hace por amor al r´n´r. Bueno, a veces los veo y me pregunto si Keith Richards no tiene un nieto que le diga dónde va con esa cinta en el pelo (Risas). En este país de pandereta y toros, a todos los que llevan 25 años en un escenario habría que ponerles un monumento.

- ¿El rock tiene cabida en las radiofórmulas?

- No, evidentemente. Y me parece perfecto. Ni los grandes medios, ni en la tele. Quiere decir que estamos haciendo las cosas bien. Si las radios, las televisiones y la prensa del Estado cree que son cultura y no nos ponen, perfecto. Es que estamos haciendo las cosas bien. El día que aparezca en las radiofórmulas y me llamen de programas de la tele, empezaré a preocuparme seriamente.

- No le imagino vendiendo el alma para ser número uno de Los Cuarenta...

- Ni se me ocurre pensar en eso. Es una estupidez todo. Llevamos muchos años viviendo de esto sin hacer ningún tipo de concesión, y si las hacemos, es por compadreo o pura amistad. Ninguna por imposiciones y presiones. En esas pienso seguir mientras esté de pie.

- ¿Y por ganar el Festival de Cante de Las Minas?

- Nada, hombre. Si yo ganara querría decir que el flamenco está muy mal. Eso es un festival muy importante para que gane un rockero. Yo soy muy aficionado, y le tengo mucho respeto. Por eso me dedico a lo mio. Ni yo canto flamenco, ni José Mercé tiene que montarse una banda de rock, ni hay cirujanos cardiobasculares aficionados. Cada cual lo que le toca.

- ¿Qué encuentra en el flamenco?

- La pureza, el dolor, hacer digna la palabra conservador, que en otros sentidos no me parece nada digna. En flamenco sí. Los grandes cantaores de palos que se están perdiendo son personas muy mayores, y eso me preocupa. Hay poca gente que mira atrás, y alguien tiene que conservar la esencia. como hago yo con el rock. Hoy en día a cualquier cosa se le llama flamenco, igual que se le llama rock también a cualquier cosa. Y eso no me gusta nada.

- Ha versionado a Kiko Veneno, al Fary, a Serrat... ¿Se atreve con Alejandro Sanz?

- Si me gustase no tendría problemas. No tengo prejuicios ni secretos. Pero Alejandro Sanz nunca me ha hecho ninguna gracia. No le pillo las vueltas. No sé que le encuentran. Si fuese la Shakira, por lo menos está buena, algo tiene.

- Llevan dos discos de platino por las ventas de este disco. ¿El éxito seduce?

- Yo voy al supermercado y no me para nadie por ahí. No creo que seamos populares ni famosos. Hemos sabido mantener nuestra idiosincrasia de chicos de barrio. ¿Éxito? Todo va muy deprisa, y el éxito puede ser efímero. Vivimos el día a día con mucha intensidad. Nuestras metas han sido siempre tan pequeñas que ha sido muy fácil conseguirlas. No tengo la sensación de que seamos un grupo de éxito, sólo que hay un sector de gente que ha entendido que nuestra música era para ellos, han sabido apropiársela. Eso me llena de orgullo y satisfacción.

- Tiene Marea todo el aire rockero posible. Pero no les imagino entonando una baladita en plan Scorpions...

- No, pero porque tampoco sabemos. Esta muy bien ser uno mismo también, porque así no te metes en charcos. No sé cómo hacer una balada, como tampoco sé conducir un coche.

- ¿El rock es música pesimista?

- El rock es transgresión, provocación, ya sea asco, pena o euforia. Partiendo de ahí, rock es muchas cosas, y siempre con guitarras eléctricas, claro.

- ¿Si despertara y viera que todo lo de Marea ha sido un sueño y tiene que volver al andamio?

- Pues tendría el cuerpo hecho un Cristo por estar 16 años durmiendo (Risas). Fue todo bueno. Todo lo que tenía que pasar, pasó.

- ¿Qué libro tiene encima de la mesilla de noche?

- Tengo varios repartidos. En la mesilla tengo el último de Pedro Juan Gutiérrez, «Corazón Mestizo». Este es mi escritor favorito, un cubano que me encanta. También estoy releyendo el «Ensayo sobre la ceguera», en el local tengo los de Montero Glez.Leo y releo. Es la única manera de no estar sólo nunca. Y en la mochila para la gira llego uno que me han dejado.

- Una de consejos. ¿Qué recomienda para el mal de amores?

- Vino (risas). No sé, a cada cual le da por un lado. Yo nunca he pasado por ahí. Tiene que ser muy doloroso, y todo lo que sea mitigar ese dolor está justificado.