El juicio se celebrará el próximo jueves en la Audiencia Provincial de Pontevedra
El juicio se celebrará el próximo jueves en la Audiencia Provincial de Pontevedra - MIGUEL MUÑIZ
TRIBUNALES

«Solo quiero saber si me vas a denunciar»: el temor de un hombre acusado de violar a su pareja

El fiscal le reclama 18 años de pena de prisión por someter delitos de violación continuada y maltrato habitual

SantiagoActualizado:

«Te mato, te barro si te veo con otro», «si te veo con alguien le voy a pegar o a matar», decía JM.L.M encolerizado cuando recibía la negativa de la mujer a mantener relaciones sexuales. Para cuando se producían estas amenazas la relación entre ambos ya había llegado a su final. Juntos habían convivido durante cinco años en Cambados (Pontevedra) y habían tenido un hijo en común, pero la ruptura dio paso a un calvario de relaciones sexuales sin consentimiento, vejaciones físicas y maltrato psicológico.

Entre agosto y septiembre de 2015, él se presentaba en el domicilio que ambos compartían. Durante esos encuentros obligaba a su ya excompañera, M.A.M, a practicar sexo «sin que en esos casos y en ese momento inicial» la mujer «reuniera valor para denunciarlo, optando por soportarlo con la esperanza de que no se volvera a repetir, atemorizada por la intimidación que ejercía sobre ella». Quien relata estos hechos no es otro que un fiscal. El hombre se sentará el próximo jueves en el banquillo de la Audiencia de Pontevedra, acusado de un delito continuado de violación y otro de maltrato habitual. El Ministerio Público solicitará para él una pena de 18 años de cárcel.

En el escrito del fiscal se detalla cómo el JM.L.M advertía a la madre de su hijo que «si encontraba a alguno encima de ella», pegaría «un tiro para los dos». Que «si gritaba la iba a callar para siempre». Que «si quería le rompía los dientes». Durante sus brotes de ira agredía a la mujer y ejercía una violencia incontrolada, como cuando rompía «la ventanilla del coche estando ella y su hijo dentro», cuando atravesaba la mampara de la bañera de un puñetazo mientras la mujer se encontraba del otro lado, o mientras rompía su móvil para exigirle respuestas sobre sus relaciones con otros chicos. «Vas a chupar una hostia, puta barata», «vas a ver qué hijo de puta soy para que te enteres, putaaaa, claro que ni para eso vales», le escribía por whatsapp.

En una ocasión, el acusado reclamó a M. que fuera a buscar «sola» al pequeño al colegio, «porque voy a estar allí y si no hay lío». Tras dejar al mejor en la casa de los abuelos, en Ribadumia, el hombre la condujo hasta una pista forestal del municipio, «un lugar aislado, apartado del monte», donde «le obligó de nuevo a mantener relaciones sexuales en contra de su voluntad» sin dejar de taparle «la boca para que no gritara». Allí la agarró por el cuello y la retuvo una hora para «hacerla desistir de su voluntad de denunciar».

Los mensajes de whatsapp posteriores reflejan su temor. «Qué tienes pensado hacer, me vas a denunciar o no», «¿quieres contestar?», «solo quiero saber si me vas a denunciar», «¿me vas a contestar? No quiero que me denuncies», «tranquila que no te tomo más, no te preocupes», «solo quiero saber si me vas a denunciar, nada más», «no quiero perder a mis pequeños en la cárcel».

Además de los 18 años de pena de prisión, el fiscal solicitará la adopción de una orden de alejamiento de 100 metros y la apertura de una pieza separada para establecer la responsabilidad económica del acusado.