Miguel Tellado, Rey Varela, Núñez Feijóo, Verónica Casal, Juan Juncal y Diego Calvo, en el mitin de Ferrol
Miguel Tellado, Rey Varela, Núñez Feijóo, Verónica Casal, Juan Juncal y Diego Calvo, en el mitin de Ferrol - CEDIDA
PARTIDO POPULAR

«Si Sánchez sigue no vamos a tener trabajo en Navantia» hasta 2022

Los populares cargan contra la enésima utilización partidista del contrato de las fragatas de la Armada

FerrolActualizado:

El PP reaccionó esta tarde con indisimulada indignación a la enésima utilización partidista del encargo de las fragatas F-110 a los astilleros de Navantia, precisamente en el día en que el acto central de los populares gallegos tenía lugar en la ciudad naval. Por la mañana, la ministra de Defensa se plantaba en Ferrol junto al líder del PSdeG, Gonzalo Caballero, para anunciar la firma por la tarde de este encargo estratégico para el futuro de los astilleros de la ría. Margarita Robles ni siquiera disimuló al reconocer que este acto «se adelantaba» varias semanas, ya que estaba previsto para mayo. Llovía sobre mojado. La orden de ejecución del encargo se acordó en un Consejo de Ministros a dos semanas de arrancar la campaña electoral. «Ahora ya sabemos el verdadero motivo del retraso de diez meses de los contratos de las F-110», criticó el candidato a la alcaldía José Manuel Rey Varela; «si llegamos a saber que iban a firmar esto el día del mitin central, lo hacemos hace diez meses», ironizó Alberto Núñez Feijóo, «no vamos a tener trabajo en 2020 y 2021 en Navantia si Sánchez sigue en la Moncloa; no sé si le importa, pero a nosotros sí».

En un Teatro Jofre lleno, el presidente de los populares gallegos exigió al Gobierno «que explique por qué está la gente de las auxiliares en su casa, por qué de los 250 millones de euros consignados en el Presupuesto no gastaron un euro» y que digan «cuándo vamos a cortar chapa, cuándo vamos a empezar a construir las fragatas», y admitió temer que «si no llegamos al gobierno, vamos a tener que hacer mítines cada 15 días para tener noticias». «Los socialistas creen que van a arañar unos votos por firmar ese contrato a cinco días de las elecciones», censuró Rey Varela, «pero que sepan que con Ferrol, con los ferrolanos y con su trabajo no se juega».

Fragatas aparte, los mensajes de Feijóo en el día después del primer debate estuvieron, obviamente, condicionadas por este. «Vimos a un Pablo Casado con proyecto, a Pablo Iglesias exigiendo ministerios y a Albert Rivera lanzando una moneda al aire antes de decir con quién va a pactar», dijo en referencia a los giros de guión que llevaron al candidato de Cs a pactar con PSOE o PP tras las elecciones de 2015 y 2016. «Y vimos a un Pedro Sánchez deseando que nadie recuerde a Pedro Sánchez» porque «su objetivo era que estuviese» el ausente Vox, aunque «quien sí estuvo en el debate fueron los de Batasuna Bildu, Esquerra, Puigdemont y Otegi», porque según Feijóo el socialista «es su candidato».

«Esto de la política no va de fotogenia, ni de asesores, ni de marketing o trajes impecables», continuó, «va de argumentos, de equipos, de tener un proyecto y un líder sólido, y de esto sabe el PP. Cuanto más se habla de economía, de empleo, de futuro, de España, más pierde Sánchez y más gana el PP». En esta campaña «estamos asistiendo a un parque de atracciones donde se habla de todos menos de los españoles». «Esto no va de derrotar a nadie, de ganar más escaños o de conformar bloques de partidos para ir contra otro bloque», sino de los problemas que preocupan a la sociedad, que «seguirán estando ahí el día siguiente» de las elecciones.

Núñez Feijóo no habló de manos manchadas de sangre, ni de felonías. Puso sobre la mesa que «todas las luces rojas de la desaceleración se encienden y el PSOE lo niega». «No hay un solo dato económico en diez meses en España que vaya a mejor, estamos en la antesala de una posible crisis económica» y se preguntó «por qué no hablamos de esto y tratamos a la gente con respeto». Según Feijóo, solo el PP «habla de los problemas de España», y el principal «sigue siendo el desempleo de los jóvenes, de las mujeres, de los parados de larga duración».

Contra la división

En el discurso de Feijóo, de nuevo pedagogía ante la necesidad de unir el voto del centro-derecha. «Todos los votos son necesarios, pero lo importante es que sean útiles», advirtió, «en 2016 Ciudadanos obtuvo 69.000 votos en La Coruña y cero escaños, y ahora se nos presenta Vox. Esto no es ningún menosprecio, es describir la ley electoral». El líder del PPdeG afirmó que «aquellos que crean que Pedro Sánchez debe ser el presidente del Gobierno junto a Podemos y los independentistas, puede votarlos a ellos, a Vox y a Ciudadanos», mientras que «los que no quieran a Sánchez, pueden votar al PP y garantizamos que no será presidente».

En Ferrol saben las consecuencias de dividir el voto conservador. Tanto Rey Varela como Diego Calvo recordaron lo sucedido en las municipales de 2015. «Ciudadanos y Vox se presentaron para ayudarnos y entre todos garantizar que yo pudiera seguir siendo alcalde, y tanto ayudaron que el voto se dividió que tuvimos que aguantar al alcalde de Podemos y un tripartito de izquierdas», afirmó el exregidor.