Parque eólico en la Serra de Meira, provincia de Lugo
Parque eólico en la Serra de Meira, provincia de Lugo - MIGUEL MUÑIZ

El sector eólico empieza a activarse en Galicia tras diez años de parálisis

Varias empresas están negociando actualmente los arrendamientos de tierras para construir nuevos parques

Antes de que acabe el año se conocerá la potencia que podrá instalarse, que Ventonoso estima en unos 500 MW

SantiafoActualizado:

El sector eólico comienza a despertar de su largo letargo. En los últimos diez años la construcción de nuevos parques en Galicia ha sido muy reducida. Primero se anuló el concurso puesto en marcha por el Bipartito y hubo que esperar a la resolución del nuevo reparto del viento organizado por el primer Ejecutivo de Feijóo. Después el Gobierno central continuó a con la supresión de las primas que recibían las energías limpias. Pero el apoyo a las renovables resurge y en enero de 2018 se conocerán los lugares en los que las empresas energéticas instalarán los 8.000 megavatios subastados con condiciones ventajosas por el Ministerio de Industria para toda España.

Los contactos entre compañías y propietarios de terrenos ya han comenzado. El presidente de Ventonoso, José Antonio Diéguez, explica que firmas como EDP, Gas Natural-Fenosa, Enel Green Power o Norvento están ya negociando los contratos de arrendamientos de las tierras para echar a andar parques en Muxía o Redondela, entre otras zonas. Ventonoso calcula que podrían instalar de aquí al 31 de diciembre de 2019 —fecha en las que se les expira el plazo concedido en la subasta— unos 500 megavatios en Galicia. Esta cantidad supondría el 15% del total de la potencia instalada en la comunidad, que alcanza los 3.334 megavatios, el 14,3% de la existente en toda España.

Para el secretario general de la Asociación Eólica de Galicia (EGA), Iñigo Muniozguren aventurar una cifra es todavía precipitado. Recomienda esperar dos meses hasta que se conozca exactamente qué parques se pueden construir para determinar la nueva potencia instalada que tendrá la Comunidad gallega. «Hay una cierta reactivación del sector y se está haciendo todo lo posible para que un porcentaje alto de megavatios acaben desarrollándose en Galicia», explica Muniozguren. Para EGA la aprobación de la polémica ley de fomento de la implantación empresarial ha sido fundamental para que el sector pueda cumplir los plazos impuestos por el Ministerio. La nueva legislación sustituye en la práctica al anterior marco regulatorio para la instalación de parques eólicos en la comunidad. El gobierno gallego ha apostado por reducir los trámites legales y agilizar los plazos para dar facilidades a la colocación de nuevos aerogeneradores en los montes gallegos. Muniozguren asevera que la administración gallega atiende las reclamaciones realizadas por el sector, aunque manifiesta sus dudas al respecto de que la Xunta tenga los medios necesarios para poder cumplir los nuevos tiempos prometidos para la tramitación.

La ley gusta menos a los propietarios de los terrenos. El presidente de Ventonoso, José Antonio Diéguez, explica que los nuevos parques previstos se tramitarán como proyectos de especial interés y eso conllevará que todos los plazos se reduzcan a la mitad. «La exposición pública pasa de 30 a 15 días, no da tiempo para comprobar la documentación, ver que todo esté correcto. Las garantías jurídicas ya no son tantas», afirma Diéguez. De no haber acuerdo de arrendamiento y tener que acabar en expropiación las comunidades de montes también saldrá perjudicadas, afirma el presidente de la asociación de propietarios de terrenos eólicos. Tanto los parques como las comunidades de montes tienen la categoría de utilidad pública. Hasta ahora para que los terrenos pudiesen ser expropiados se sometían a un trámite de prevalencia, por entrar en confluencia ambos intereses, que duraba un año. Ahora este paso desaparece. «La capacidad de negociación la dejan a nivel de nada», indica José Antonio Diéguez. Desde la patronal eólica, sin embargo, no se hace la misma lectura. «Los promotores no quieren llegar a la expropiación forzosa y además ahora hay prisa para negociar», subraya Muniozguren.

Ventonoso muestra su preocupación además, por otro cambio que promueve la ley de fomento de la implantación empresarial. Denuncian que ahora se podrán instalar aerogeneradores a menos de 500 metros de las casas que no formen parte de un núcleo rural delimitado. Pese a las reticencias ante la nueva legislación, los propietarios de los terrenos afirman que están satisfechos con que el eólico vuelva a resurgir en Galicia.

Extranjero

Los tiempos en que Galicia lideraba la producción de energía eólica de España quedan ya muy lejanos. El secretario general de EGA explica que ante las trabas al desarrollo de nuevos parques, las empresas han tenido que buscar actividad fuera. «La mitad de la junta directiva de nuestra asociación está ahora en México, Chile o por Europa adelante», ejemplifica Muniozguren. EGA celebra el giro dado por el Gobierno central en los últimos meses con la organización de las subastas de 8.000 megavatios, que garantizan a las empresas un suelo por el precio que recibirán por la electricidad. En plena crisis económica el Gobierno de Mariano Rajoy decidió echar el freno a las ayudas a las energías renovables a las que acusó de generar el déficit de tarifa o de ser demasiado caras. «Todo aquello de que éramos malos ahora resulta que no es cierto», indica el secretario general de la Asociación Eólica de Galicia.

Muniozguren recuerda que Europa apuesta por las renovables para frenar el cambio climático que ya nos está afectando y España no tiene aún instalada toda la potencia necesaria para frenar el uso de fuentes más contaminantes como el carbón. «Si hubiésemos continuado al ritmo que llevábamos en Galicia, ya lo habríamos conseguido», subraya.