Turistas haciendo cola en los exteriores de la Catedral compostelana
Turistas haciendo cola en los exteriores de la Catedral compostelana - MUÑIZ
SOCIEDAD

Santiago se alía con 40 ciudades más para plantar cara a Airbnb y Uber

La capital gallega hará frente común para «negociar» con estas plataformas

SantiagoActualizado:

La huella que plataformas como Airbnb empiezan a dejar en el centro de las principales ciudades no es baladí. Conscientes de este impacto negativo, que se traduce en un aumento en el alquiler y la venta de viviendas y en la desaparición de la vida de barrio —entre otros efectos inmediatos— un total de 42 urbes de todo el mundo han sellado una declaración para reivindicar su soberanía como ciudades. El objetivo, explicaron, es hacer frente común para sumar fuerzas a la hora de «negociar» con las grandes plataformas digitales «que generan un perjuicio negativo en su actividad económica», lo que también englobaría a otro tipo de negocios como Uber.

Desde París a Tel Aviv

En la lista de firmantes de esta Declaración de Principios y Compromisos de las Ciudades Colaborativas figuran urbes como Nueva York, París o Ámsterdam. En el caso español, el documento ha sido suscrito por ciudades como Barcelona, Valencia, Madrid o Santiago de Compostela, donde hay ya casi un millar de alojamientos que se ofrecen a través de esta web que nació de la filosofía del «compartir casa» y que está colonizando los centros de las principales ciudades de todo el mundo. A ellas se sumaron otros grandes receptores de turismo a nivel internacional, como son Lisboa, Montreal, Viena, Estocolmo, Bristol, Tel Aviv o Praga.

Según indicó en la presentación de la declaración la teniente de alcalde de Milán, el papel de las ciudades es clave porque «juntas hacen más que los estados». Al hilo de esta idea, la italiana Cristina Tajani defendió que es trabajo de las ciudades hacer algo por los derechos de los consumidores y de los trabajadores e incidió en que las plataformas que ahora señalan «serán bienvenidas si respetan la regulación y si su actividad beneficia a los ciudadanos».

La firma del documento se produjo en el marco de la cumbre Sharing Cities Summit que estos días se celebra en Barcelona. El principal objetivo, insistieron sus impulsores, es convertir a la ciudades en lugares más habitables.