Fachada de la Facultad de Medicina en Santiago de Compostela
Fachada de la Facultad de Medicina en Santiago de Compostela - MIGUEL MUÑIZ
Debate en torno a las pseudociencias

«Retirar la acupuntura de los hospitales es dejar a los pacientes a merced de lo que pueda haber fuera»

Alumnos y exalumnos del máster de la USC defienden regular la técnica con garantías. La formación práctica, cautelarmente suspendida en el Hospital Clínico de Santiago, continúa en el centro Xiyún, colaborador de la universidad en este título propio

SantiagoActualizado:

Xoán Miguéns Vázquez es jefe del servicio de Rehabilitación del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) y alumno de la actual edición del Máster en Acupuntura y Moxibustión de la Universidade de Santiago (USC). No llegó al curso por casualidad, sino después de asistir a los resultados conseguidos con esta técnica en algunos de los pacientes más complejos llevados por la Unidad del Dolor de su centro hospitalario, con la que colabora como médico rehabilitador como parte del equipo multidisciplinar orquestado en torno a cada paciente bajo el objetivo último de mitigar su dolor. Desde hace un par de años, explica, y por solicitud de los anestesistas a cargo, dos facultativos del mismo centro se suman a la unidad cuatro horas semanales para apoyar con su formación en acupuntura a aquellos pacientes complejos, con dolor persistente a pesar de las terapias con analgesia, infiltraciones, ejercicio terapéutico o cualquier otro procedimiento convencional. «Nos hizo ver que la acupuntura saca adelante a muchos pacientes, y de mi servicio nos hemos apuntado dos compañeros», cuenta.

«Yo soy el escéptico, ese es mi perfil profesional: siempre que quiero estudiar un tema hago una búsqueda de bibliografía exhaustiva y en el caso de la acupuntura encontré muchas sorpresas gratas, hay mucha publicación científica, y muchos datos marcadamente objetivos que la avalan. Si entramos en PubMed, que es la base de datos más importante de las publicaciones científicas médicas, e introducimos el término gripe nos salen 60.000 artículos publicados. Si introducimos acupuntura, aparecen 30.000. Algo tan común como la gripe genera sólo el doble de referencias bibliográficas que algo tan poco común como la acupuntura, de modo que hay abundante producción científica, y no se publicaría tanto si no tuviera eficacia. Sobre algo que no es eficaz no se sigue investigando. Si nos vamos a Cochrane [el portal que agrupa a investigadores de ciencias de la salud en torno a la revisión sistemática de bibliografía sobre un tema para generar acuerdos], nos salen 120 referencias para acupuntura. Eso es muchísimo», expone Miguéns Vázquez.

Habla de «precipitación» en la acción del Gobierno. En Alemania o Francia la acupuntura se incluye entre las prestaciones del sistema sanitario; en Portugal, indica, empezará a impartirse como grado universitario. «Están mal asesorados, su eficacia en el dolor es incontestable», coincide Carlos González de la Cuesta, jefe de Alergología del CHUO, exalumno del máster de la USC y médico acupuntor en el complejo hospitalario ourensano.

«El gran déficit que hay en España es que las prácticas de medicina complementaria no están reguladas y hoy en día cualquiera puede hacer un cursillo de fin de semana y decir soy acupuntor», sostiene. Y en la misma idea avanza Miguéns Vázquez: «Si ahora se decidiese que no se puede aplicar acupuntura dentro de los hospitales dejaríamos a muchos pacientes que se han tratado con estas técnicas con resultados muy buenos a merced de lo que pudiera haber fuera. Pienso que lo que habría que hacer no es prohibir, restringir o desechar, sino regular para que los pacientes tengan garantías de que les va a aplicar la acupuntura un profesional con formación sólida. Y eso sólo se puede garantizar dentro del sistema», añade.

A la espera de la decisión final del Gobierno, el decano de la Facultad de Medicina de la USC y jefe de Anestesiología del Hospital Clínico de Santiago, Julián Álvarez, ha decidido suspender las prácticas del máster en su servicio, pero la formación continúa en el Centro Xiyún, colaborador de la USC en este título propio. «Mi opinión como anestesiólogo es que la acupuntura no es una pseudociencia, pero tenemos el máximo interés en actuar siempre dentro de la normativa», indicó. «El problema es que no se ha contado con los profesionales que trabajan en el sector. En los últimos años hay mucha más evidencia en acupuntura que en cualquier otra rama de la medicina», señala a su vez Fernando Salgado, responsable del Centro Xiyún y coordinador de este máster, de acceso restringido a titulados en Medicina, Enfermería, Odontología y Fisioterapia.

La USC esperará a la concreción de los planes del Gobierno para decidir sobre ediciones futuras del máster, si bien, Álvarez Escudero da por hecha su finalización tras más de 20 años de recorrido: «Este año ya no se ha propuesto para seguir, no por esta polémica, sino por falta de interés. Ya nadie en el hospital está trabajando en esa línea ya no se ha propuesto para seguir».