El BNG «repesca» a los concejales que violaron el pacto de gobierno con el PSOE en las locales

A. M.SANTIAGO. La Ejecutiva del Bloque resolvió en su última reunión levantar la suspensión de militancia y, por tanto, restituir todos sus derechos y a todos los efectos, a los concejales de Porto do

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A. M.

SANTIAGO. La Ejecutiva del Bloque resolvió en su última reunión levantar la suspensión de militancia y, por tanto, restituir todos sus derechos y a todos los efectos, a los concejales de Porto do Son, Corcubión y Muros, los tres pueblos costeros de la provincia de La Coruña. En estas localidades, hay un total de 13 munícipes elegidos por las listas del BNG, cuatro en cada concello, aunque no todos pertenecen a la formación nacionalista.

La respesca se produce después de que estos ediles fuesen suspendidos de militancia (no se les permitió inscribirse como grupo municipal del BNG) a raíz del incumplimiento del acuerdo programático establecido y alcanzado entre BNG y PSOE para la gobernabilidad de los ayuntamientos gallegos en las pasadas elecciones locales del mes de mayo.

La dirección nacionalista consideró que lo que se juzgaba era «una cuestión estatutaria y no una valoración de la actuación política de estas personas» y acordó la readmisión tras el incumplimiento del partido del puño y la rosa en la elección de la directiva de la Federación Gallega de Municipios y Provincias (Fegamp).

Al parecer, los socialistas se desvincularon de los compromisos alcanzados para establecer una presidencia rotatoria, y entonces los frentistas acusaron a los alcaldes de estas siglas de «incumplir y vulnerar» el pacto para la jefatura de la entidad supramunicipal en la asamblea que este órgano celebró el 22 de noviembre.

Justo a principios de ese mes, los nacionalistas publicitaron el acuerdo suscrito el pasado 10 de julio entre su coordinador, Francisco Jorquera; y el secretario de Organización del PSOE, Ricardo Varela, en el que se comprometían, exactamente, «a impulsar que la presidencia de la Fegamp sea rotatoria a lo largo de cada mandato, asumiendo la misma, en turnos de igual duración, candidatos promovidos por cada una de las tres grandes fuerzas políticas de Galicia».

El documento fijaba, igualmente, que PSOE y BNG facilitarían la investidura en el primer turno del candidato propuesto por los nacionalistas gallegos. Sin embargo, los socialistas discreparon de esta interpretación, un extremo que provocó una falta de consenso en la elección de la nueva directiva de la Fegamp, escenificada con la presentación de tres listas distintas por parte de cada grupo: PSOE, PP y BNG.

Al final, los socialistas se hicieron con la presidencia, con el alcalde de Ames, Carlos Fernández Castro como titular; mientras que la primera vicepresidencia es para el PP y la segunda para el BNG.

Para el PSOE, socio de los nacionalistas en la Xunta y en los municipios, «el BNG, con esta decisión, no sólo evita la expulsión, sino que da el visto bueno a los gobiernos de coalición con el PP en Muros y Corcubión y al pacto de gobernabilidad de Porto do Son».

El secretario de Organización del PSdeG, Ricardo Varela, denunció en un comunicado que «el BNG se ampara en el inexistente cumplimiento de un acuerdo en la Fegamp, buscando así una coartada para no expulsar a los concejales que firmaron acuerdos con el PP y vulnerando el acuerdo nacional firmado entre el PSOE y el BNG». A su juicio, este comportamiento revela «la determinación de los nacionalistas de hacer gobiernos de coalición con el PP y de incumplir el acuerdo que hemos firmado socialistas y nacionalistas en estos municipios». Finalmente, recordó que el PSOE actúa con una determinación seria. «Donde nos pasó lo mismo, en Pontecesures, expulsamos; el BNG debe explicar ahora la ruptura de sus acuerdos», dijo.