Un grupo de personas espera a las puertas de las Oficinas de Empleo en Santiago
Un grupo de personas espera a las puertas de las Oficinas de Empleo en Santiago - ARCHIVO/MIGUEL MUÑIZ
POLÍTICA SOCIAL

La reforma de la Risga elevará la cuantía media de 450 euros a 550

La ayuda autonómica será compatible durante seis meses con un empleo hasta un tope máximo de 1.215 euros

SantiagoActualizado:

La reunión semanal del Gobierno gallego dio carta de naturaleza ayer a uno de los compromisos electorales que había proclamado el PPdeG en las últimas elecciones autonómicas y que ya venía siendo desgranado en los últimos tiempos: la reforma de la Risga. La Renta de Integración Social de Galicia, en su nombre completo, estará momentáneamente disponible —y por primera vez—para las personas que encuentren un empleo cuyo salario no supere los 1.200 euros, y se hará igualmente compatible con los perceptores de otras ayudas para vivienda. Como resultado, los cambios posibilitarán que la cuantía media de los 10.100 gallegos beneficiarios se incremente de los 450 euros actuales a los 550.

Las modificaciones dan «una vuelta bastante intensa», como la definió el presidente de la Xunta, a una de las principales medidas a cargo de la consellería de Política Social, liderada por Fabiola García. Con la aprobación, por parte del Consello, del decreto que desarrolla la Ley de Inclusión Social de Galicia, la Risga pule sus condiciones para lograr un tránsito más fluido hacia un trabajo y recoge algunos supuestos que hasta el momento suponían un vacío en la normativa. En particular, la Xunta introduce dos nuevos tramos: uno de «inserción», por el que se concederá durante un máximo de 18 meses un complemento de 180 euros (el 35% del Iprem) a aquellos perceptores que participen en programas de formación; y otro de «transición al empleo», diseñado para aquellos que hayan encontrado un puesto de trabajo por menos de 1.200 euros. En su caso, la administración autonómica incrementará su prestación hasta los 1.215 euros (35% por encima del nuevo salario mínimo), que se irá progresivamente reduciendo hasta alcanzar el 0 a los seis meses.

Son dos de las principales novedades desveladas ayer. Aunque se recogen otras, como por ejemplo el cómputo de los «ingresos reales» en algunas personas que entrarían dentro de los requisitos de la Risga, pero se quedan fuera por el cómputo de sus «derechos adquiridos». Entrarían en este supuesto los casos en los que se un miembro de un matrimonio divorciado deja de percibir la paga a la que tiene derecho, como ilustró en su comparecencia Alberto Núñez Feijóo.

Además, la ayuda se flexibilizará para hacerse compatible con ayudas sociales de carácter extraordinario, como el tope de 1.000 euros consignado para alimentación o los 5.000 euros para el ajuar doméstico.

En la vivienda

En el apartado de vivienda, también se abre la puerta a que dos unidades familiares beneficiarias convivan dentro de la misma vivienda, siempre y cuando se acredite la existencia de un contrato de arrendamiento. Cumplimentado este requisito, Política Social les abrirá la puerta para acceder a un complemento de entre 53 y 80 euros si en el domicilio residen menores. Tampoco será necesario renunciar a otras prestaciones, como el Bono de Alquiler Social autonómico, por el que se sufraga hasta un 50% del alquiler hasta un máximo de 225 euros.

Y para los gallegos que no dispongan de un domicilio independiente, el decreto incluye una ampliación de 6 a 12 meses en el plazo de búsqueda de un hogar. Hasta el momento, el periodo se agotaba al sexto mes. El último cambio vuelve a incorporar otro supuesto en que los perceptores pueden compaginar la Risga con otra ayuda: en particular, cualquier otra relacionada con la inclusión social.

Más «Casas Niño»

Otra de las iniciativas sociales aprobada ayer tiene que ver con la adjudicación de nuevas «Casas Niño» —casas nido, en su traducción al castellano—, diseñadas para ofrecer una alternativa de conciliación, como una guardería al uso, en ayuntamientos de menos de 5.000 habitantes. A las 46 ya existentes (230 plazas en total para menores de tres años; todas ellas regentadas por mujeres), el Diario Oficial de Galicia (DOG) hizo pública ayer la adjudicación de otras 15 correspondientes al 2018. En 2019, se concederán 15 más, hasta lograr un mapa de 76 concellos adheridos a esta iniciativa.

Sin embargo, todavía existen 36 ayuntamientos reticentes a instalar una «Casa Niño» en su municipio. Tres en Pontevedra, y los demás a repartir entre Lugo y Orense, precisamente las provincias más castigadas por una sangría demográfica contra la que se conjuran estas pequeñas guarderías.