Las reiteradas huelgas en la recogida de basuras convierten en habitual esta imagen en La Coruña
Las reiteradas huelgas en la recogida de basuras convierten en habitual esta imagen en La Coruña - IAGO LÓPEZ
El PP ASPIRA A RECUPERAR LA CORUÑA, SANTIAGO Y FERROL

La reconquista urbana

Tras cuatro años de gobierno de las «mareas» locales, los populares denuncian «parálisis» y «abandono». Ofrecen experiencia, proyecto y gestión con el requisito de un respaldo amplio, que impida otra alianza de la izquierda

SantiagoActualizado:

En La Coruña los contenedores rebosan basura y los carriles-bici están plagados de baches. En Santiago la Catedral amanece mancillada con pintadas obscenas sin que el alcalde acepte instalar más cámaras de vigilancia. En Ferrol crece la hierba en las calles y el esperado contrato de las fragatas F-110 para Navantia se firma corriendo en la campaña de las elecciones generales. «Parálisis», «abandono» y «decepción» son términos que se repiten desde las filas del PP para calificar el balance de los últimos cuatro años, en los que las «mareas», tras la irrupción de 2015, han ostentado el bastón de mando en las tres urbes de la provincia coruñesa, todas arrebatadas a los populares, que ahora quieren pagarles con la misma moneda. El próximo día 26 los ciudadanos acuden nuevamente a las urnas. Es la fecha que tienen marcada en rojo Bea Mato, Agustín Hernández y José Manuel Rey Varela para iniciar la reconquista.

La Coruña

Bea Mato ha hecho los deberes a conciencia en busca de la «remontada». Son, explica en conversación con ABC, «casi dos años trabajando intensamente y muy cerca de todos los vecinos». Además de haber «visitado absolutamente todos los barrios», la candidata popular a la alcaldía herculina detalla que ha «tenido la oportunidad de tener un tú a tú con 700 coruñeses en reuniones muy pequeñitas». A esto se suman «encuentros de perfil más sectorial». El resultado:«Tenemos un gran conocimiento de la realidad de la ciudad, de qué es lo que necesita». También de lo que no necesita:«Hay un denominador común, no quieren lo que hay, no quieren ese modelo obsoleto, gris y decadente en el que intenta convertir [a La Coruña] el gobierno de la Marea, apoyado reiteradamente, año tras año, por el PSOE. Quieren despertar a la ciudad. Yestoy convencida de que la única opción (...) es nuestra opción, la opción del PP».

Quien fue conselleira de Traballo e Benestar y Medio Ambiente e Ordenación do Territorio de la Xunta tiene en mente «una ciudad que vuelva a recuperar ese orgullo coruñés que siempre nos ha caracterizado, ese coruñesismo moderno que tiene que volver a subir nuestra autoestima. En definitiva, volver a recuperar lo que algún día fue La Coruña, que fue líder del noroeste y tiene que volver a serlo».

¿Cómo?Con un plan de gobierno que, «lamentablemente», subraya Mato, tendrá como primera medida, en caso de llegar a María Pita, un «plan de choque que sanee y embellezca nuestra ciudad, que hoy está absolutamente abandonada y sucia (...), paralizada». En paralelo, «mejorar la gestión y eficiencia en la tramitación de la Administración». A partir de ahí, propiciar que La Coruña «recupere lo que siempre fue, que es una ciudad abierta, motor de Galicia».

La candidata popular se ve con opciones de desbancar a Xulio Ferreiro:«Tengo muchas expectativas, mucha ilusión y muy buenas vibraciones». Confía en un «cambio» encarnado en su persona, que avale su «conocimiento y experiencia». «Con La Coruña no se juega. Ya hemos tenido 4 años de laboratorio, de experimento, y no estamos para que nos venga ningún inexperto más en la gestión», sentencia.

Santiago

«Fundamentamos nuestra reconquista en el trabajo serio (...), conocer la ciudad y plantear propuestas que están concentradas en 27 cláusulas (...) realistas, proyectos viables, que van a mejorar la calidad de vida y conseguir recuperar la autoestima y la ilusión de una ciudad que ahora mismo adormece y languidece en un gris permanente». Suscribe estas palabras, en conversación con este diario, Agustín Hernández. El candidato del PP a la alcaldía de Santiago ya sabe lo que es situarse al frente en el Pazo de Raxoi. No olvida aquellos once meses que dieron «normalidad» a un «mandato convulso» que desembocó, en 2015, en la victoria de «las mareas de Podemos», encarnadas en Compostela Aberta. «Un mandato claramente decepcionante», apostilla.

Después de «cuatro años de trabajo duro en la oposición», Hernández afirma que «a nivel de calle» se palpa «un desgaste tremendo» de Martiño Noriega y su equipo, a la par con una «receptividad» hacia la candidatura popular. También, y aquí se extiende Hernández, «una cierta añoranza de un pasado de antiguos bipartitos» que se «intenta sacar de contexto», como si «fuera un pasado mejor». «Aquí cualquier tiempo pasado fue peor. Muchos de los problemas que no ha sido capaz de resolver el gobierno de la Marea de Podemos son consecuencia de años y años de desidia y mala gestión», razona.

«Lo más acuciante para Santiago es que la ciudad tenga un proyecto, un plan, una ilusión, un objetivo, una meta», detalla Hernández. «Es una ciudad sumida en la indefinición. Hay un gobierno absolutamente incapaz, que no es capaz, valga la redundancia, de gestionar el día a día. Que no atiende los problemas y no da la cara». Un presente, herencia del pasado reciente, que el líder del PP santiagués confía en finiquitar dentro de dos semanas, para encarar un «futuro esperanzador e ilusionante». «Es factible la reconquista y la ciudad está ante una oportunidad. Estas elecciones serán determinantes para lo que hagamos de Santiago en el Xacobeo 2021 y 2027. El Santiago de 2030 tiene que ser absolutamente diferente, y no puede serlo sin un cambio radical en la forma de gestionar el Ayuntamiento». Un cambio que devuelva a la ciudad a los once meses anteriores a los comicios de 2015.

Los astilleros de Navantia, todavía a la espera de las fragatas
Los astilleros de Navantia, todavía a la espera de las fragatas - MIGUEL MÚÑIZ

Ferrol

«Ferrol no puede perder un minuto más», asegura José Manuel Rey Varela en su despacho en el Parlamento gallego, durante una charla con ABC. Quien fue regidor de la ciudad departamental entre 2011 y 2015, y capitaneó ese año al partido más votado, desalojado por el «tripartito de la parálisis, formado por Ferrol en Común, PSOE y BNG», es claro y contundente:«Confío en Ferrol y confío en los ferrolanos. En que quieran pasar página de todo lo que hemos visto en los últimos años».

El tripartito encabezado por Jorge Suárez, que dejará para el recuerdo, como una de sus últimas decisiones de la legislatura, el retirar a Manuel Fraga el título de Hijo Adoptivo — copiado después en La Coruña—, «ha sido lesivo para la ciudad», ahonda Rey Varela, «una ciudad paralizada, sin nuevos proyectos (...) que ha perdido el tren de muchísimas cosas». «No solamente no se ha hecho ninguna actuación de transformación», añade, «sino que los temas del día a día», que dependen de «gestionar un poquito los impuestos», han estado «totalmente abandonados». Como contraste, el exalcalde ferrolano concurre con un «proyecto de ciudad» con cuatro grandes «ejes»: «promoción de economía y generación de empleo»;«transformación y cuidado de la ciudad»;«planes de apoyo a las personas», con énfasis en los mayores, niños y familias y personas con capacidades diferentes;y, por último, «el gobierno que queremos».

«Pedimos una confianza excepcional a los ferrolanos, que es una mayoría absoluta para que el próximo gobierno no dependa de los partidos, sino exclusivamente de los ferrolanos», explica el candidato del PP. «Las coaliciones en Ferrol han fracasado siempre (...). Solo se han aprobado cuatro presupuestos en cuatro años en mi mandato». «Ferrol merece un cambio, y a mí, lo que me dicen muchísimos ferrolanos, es que me van a apoyar para hacer el cambio que Ferrol necesita», afirma Rey Varela. «Un cambio de verdad para que no nos sigan gobernando cuatro años más los mismos, para no repetir el espectáculo en el que se ha convertido el Ayuntamiento». «Estoy entregado totalmente a esa vocación y responsabilidad», rubrica.