Alumnos con TDAH en una clase impartida en un centro especializado
Alumnos con TDAH en una clase impartida en un centro especializado - IGNACIO GIL
Educación

La UDC publica la primera guía de ayuda de España para los estudiantes universitarios con TDAH

Cuenta con un listado de consejos para alumnos y profesores con el fin de orientarles en su paso por la Universidad

Santiago Actualizado: Guardar
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Padecer un trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) no fue nunca fácil. No lo es, por supuesto, para los que lo sufren, quienes a lo largo de su vida presentan un rosario de problemas conductuales que dificultan su día a día, pero sus efectos tampoco resultan sencillos de sobrellevar para su entorno más próximo. Inestabilidad emocional, escasa capacidad de concentración y una naturaleza guiada por impulsos son algunos de los desórdenes con los que pacientes, familia, compañeros y profesores tienen que convivir a diario.

En el ámbito escolar, los niños que lo arrastran tienden a experimentar un rendimiento inferior al del resto de la clase, presentan importantes dificultades en el aprendizaje y tienen problemas para relacionarse con sus compañeros. La cosa no mejora cuando se hacen mayores y llegan primero al instituto y, más tarde, a la universidad. Aunque el trastorno pueda estar ya diagnosticado, sus síntomas y características no desaparecen, lo que les puede llevar a una situación de confusión e incomprensión que haga de su paso por la facultad una pesadilla.

Tras años percibiendo las dificultades que entraña la transición del bachillerato a la dinámica universitaria para los estudiantes con TDAH, la Universidade da Coruña (UDC) publicó a principios de diciembre una guía de ayuda y buenas prácticas orientada a servir de referencia y apoyo durante su estancia. La iniciativa, pionera en España y elaborada conjuntamente con dos fundaciones gallegas, se compone de un centenar de páginas en las que se detallan los rasgos y manifestaciones del TDAH en las distintas etapas educativas y se ofrecen, a cambio, un buen número de recomendaciones para que el estudiante disfrute de una experiencia óptima.

«El ámbito de estudio ha cambiado mucho con el espacio europeo. Hay estudiantes que se han podido ver beneficiados por las nuevas reglas de juego, pero el alumnado con TDAH no es uno de ellos. El ritmo es mucho más aceleradoque antes y todos los trabajos de grupos grandes y pequeños o los cambios de horarios y ubicaciones es algo que a ellos les cuesta asimilar y adaptar a sus rutinas», explica Sonia Seijas, psicopedagoga y una de las autoras del manual. «Tienen que desarrollar unas estrategias y tener mucho apoyo por parte de los tutores y tutoras que tienen porque, si no, es fácil que pierdan la motivación. Ellos se pierden en esa maraña de trabajos que entregar, clases a las que asistir… Ya no es como en la escuela, donde tenían un horario de 9 a 2, seis asignaturas y ya; ahora tienen cuatrimestres muy cortos y muchas veces cuando llegan la asignatura ya ha terminado. Es muy complicado en ese sentido», añade.

Para hacer frente a esos retos, en la guía se dan algunas pautas: marcarse una rutina diaria, revisar con mucha atención los exámenes, tomar conciencia de los múltiples distractores que existen y cómo evitarlos... Los profesores, por su parte, también tienen su apartado. Entre otros consejos se sugiere, por ejemplo, mantener una entrevista con el alumno antes de comenzar el curso, ubicarle en una zona de la clase en la que no se distraiga o entregarle el examen con las preguntas en folios separados para que pueda focalizarse mejor.

La UDC, que actualmente tiene entre su alumnado a nueve estudiantes con TDAH, cuenta desde 2004 con un servicio de atención dirigido a ellos, pero no todos saben de su existencia. «La idea de la guía es también que nos conozcan y que sepan que pueden venir y establecer pautas de trabajo con nosotros», aclara Seijas.