Alumnos miembros del jurado junto con el profesorado del IES Rosalía de Castro y directivos del premio
Alumnos miembros del jurado junto con el profesorado del IES Rosalía de Castro y directivos del premio - EFE
LITERATURA

El premio de los alumnos

El premio de narrativa San Clemente acumula ya 23 ediciones. Al principio «nadie creía en nosotros», asegura el director del centro IES Rosalía de Castro, Ubaldo Rueda

Santiago Actualizado: Guardar
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El premio literario San Clemente, que este año celebró su XXIII edición, viene situando a los alumnos como los verdaderos protagonistas del acontecimiento. Normalmente los jóvenes son los grandes olvidados en este tipo de galardones, sin embargo, el San Clemente los convierte en su jurado, con el cometido de escoger la mejor obra literaria del año en las modalidades de Novela Gallega, Novela en Castellano y Novela Extranjera.

Su origen se remonta a los años 80, cuando en el IES Rosalía de Castro se celebraban las denominadas como «Semanas Temáticas». Estas sesiones giraban en torno a un tema de actualidad a través del cual personalidades destacadas realizaban charlas y tenían encuentros con los alumnos. Estas actividades, a pesar de su gran interés, carecían de una continuidad en el tiempo. A partir de este germen, el instituto buscó «realizar algo que fuese permanente, que se repitiese todos los años y que los alumnos fuesen los auténticos protagonistas», según comenta su director, Ubaldo Rueda.

Al principio, el proyecto fue acogido con escepticismo por la comunidad educativa. Era una idea muy ambiciosa, pues parecía prácticamente imposible que los escritores premiados, dotados de un prestigio nacional e internacional, viniesen a Santiago a recoger el premio. «Nadie creía en nosotros», afirma Rueda. Sin embargo, la realidad nada tuvo que ver con las bajas expectativas, pues la primera edición fue todo un éxito. «No nos podíamos creer que hubiera arrancado tan fácil y tan bien», explica Maribel Martín, coordinadora del premio.

Desde sus inicios, el premio apenas ha sufrido cambios en lo que respecta a su funcionamiento. Primeramente, un comité de lectura lee todas las novelas que salen a lo largo del año y se deciden las tres novelas finalistas de cada categoría. Posteriormente, se eligen los institutos participantes por sorteo y, también, a los alumnos que conformarán el jurado de cada centro. Los estudiantes seleccionados reciben las novelas y cuentan con todo el verano para leerlas. Aproximadamente en octubre se realiza el fallo y arrancan las gestiones para que los tres ganadores puedan coincidir en Santiago para la entrega de premios.

Tres lenguas al mismo nivel

A lo largo de sus 23 ediciones, el certamen ha ido sumado nuevos institutos a la toma de decisión de los ganadores. A día de hoy, participan seis centros extranjeros, cuatro centros de Galicia (uno por cada provincia), el IES Rosalía de Castro y, desde la pasada edición, otro instituto más en Santiago de Compostela. Desde un primer momento fue pensado con las tres categorías que conocemos, premiando por igual tanto a los escritores de lengua gallega como a los de lengua castellana y extranjera. Una decisión que lanza un mensaje claro al mundo: «Somos un país normalizado donde nuestra lengua y nuestra cultura se coloca al mismo nivel que las otras», apunta el director del Rosalía.

Para Adela Cebeiro, alumna de 2º curso de Bachillerato Internacional y jurado en esta última edición del certamen, lo bueno que tiene el premio es que «te permite involucrarte en una gala, ver cuál es su proceso». Además, considera, impulsa la «pasión por la lectura», pues «nos empuja a los adolescentes a querer ser mejores y querer seguir leyendo». También cree que la participación en este tipo de actividades «te abre más puertas en un futuro y te ayuda al solicitar becas».

El centro santiagués, asimismo, no sólo se centra en los alumnos de Bachillerato a la hora de realizar el premio, sino que insta a todo el alumnado, que quiera y pueda, a leer y hacer sus críticas sobre los galardonados. Según comenta Maribel Martín, los mejores trabajos son invitados a la cena que se realiza tras la entrega del premio y «ya no es la primera vez —dice— que alumnos de la ESO, con sus buenas reseñas, son invitados a la celebración».

Las expectativas del premio San Clemente de la próxima edición son claras para su coordinadora: lo que se intentará, explica Martín, es «conseguir todo lo del año pasado y seguir con el proyecto». También, añade, se tratará de «lograr que participe un instituto a nivel estatal». Mientras tanto, los jóvenes seguirán teniendo la oportunidad de ser los protagonistas gracias este distinguido y peculiar premio de literatura.