El presidente de la Xunta y líder gallego del PP, este viernes en el congreso de la formación en Madrid
El presidente de la Xunta y líder gallego del PP, este viernes en el congreso de la formación en Madrid - EP
CÓNCLAVE DEL PP: LA SUCESIÓN DE MARIANO RAJOY

El PPdeG se volcará con Casado en un congreso en el que se ve «determinante»

Feijóo blinda su neutralidad y elogia la «humildad» de Rajoy. El partido da por ganador al vicesecretario

MadridActualizado:

Tiene un líder al que todos miran y tiene una influencia que muchos envidian. La delegación gallega de Partido Popular de Galicia aterrizó ayer en el congreso de la formación en Madrid consciente de que jugará un «papel determinante» en la elección del sucesor de Mariano Rajoy, y con la certeza entre muchos de sus dirigentes de que, en las votaciones convocadas para hoy, será Pablo Casado quien levante los brazos como presidente del PP.

La presunción de líder del vicesecretario de Comunicación es, en parte, gracias al flujo de apoyos que en los últimos días se ha venido filtrando desde el noroeste. Las fuentes consultadas por este diario pronostican que Casado se impondrá a Soraya Sáenz de Santamaría por una horquilla de unos «300 votos» en el recuento final, y el cálculo se basa en gran medida en la contribución que el PPdeG ha venido volcando sobre su candidatura, siempre con la debida prevención que marca el proceso, porque si algo coinciden uno y otro bando es en que las declaraciones públicas pueden dictar una dirección, y las urnas otra muy distinta. En palabras de un dirigente provincial, parafraseando al histórico político orensano Santos Oujo: «De una urna puede salir un tigre».

En los últimos días pronunciamientos los ha habido. No de parte de Alberto Núñez Feijóo, acorralado a su llegada a Madrid por una marabunta de periodistas que le inquiría –sin éxito— sobre su aspirante favorito, pero sí de casi todos los líderes provinciales, algunos muy próximos a su entorno. Así, los barones de Pontevedra y La Coruña, Alfonso Rueda y Diego Calvo, se posicionaron en las redes a favor de Casado. Sin tapujos, pero sin cortapisas, pues en ambos territorios se tienen identificados reductos «sorayistas» de capacidad muy limitada. En la circunscripción herculina se fabula con que el apoyo a Casado rozará «el 90%», y sin necesidad de arrastrar a los pocos afines a la vicepresidenta, confiesa una voz autorizada del partido. En Pontevedra, se dan por asumidos los avales de algunas personas del entorno del propio Rajoy, entre ellos el de la expresidenta del Parlamento, Pilar Rojo: el hecho diferencial en una provincia que, por lo demás, mira con sintonía hacia Casado, como han venido demostrando en los últimos días.

Provincias más divididas

Más ajustado se presenta el escenario entre los delegados de Lugo y Orense. La plaza lucense tiende hacia el vicesecretario «por dos tercios», y la discreción pública de su presidenta, Elena Candia, solo se explica en la necesidad de abortar un choque de criterios con el portavoz popular en el Senado, José Manuel Barreiro, antiguo jefe orgánico, y una figura netamente «marianista» alrededor de la cual se arremolinan algunos apoyos puntuales a Santamaría.

Orense, como es habitual, desentona con la línea perfilada por la cúpula autonómica. Tanto Manuel Baltar como su entorno más cercano, con algunas excepciones, se han deshecho en elogios hacia la exvicepresidenta. La provincia es el feudo de Santamaría, por motivos dispares. Hay cargos que recuerdan su trato con ella durante su etapa previa al Gobierno, otros por su experiencia y carácter, y otros incluso por su querencia por el legado de Rajoy; un ítem que no observaron en la candidatura de Casado. Sin embargo, en todas las casas hay excepciones: sorprendió, y no poco, el aliento de la diputada Ana Vázquez Blanco al vicesecretario, que podría encontrar pequeñas alegrías en los delegados que en su día se inclinaron por María Dolores de Cospedal.

El cuadro, en fin, proyecta un recuento en Galicia en el que Casado obtendría «entre 250 y 280» votos del total de 327 compromisarios gallegos. Juntos representan, como recordó ayer el secretario general, Miguel Tellado, «algo más del 10%» de los delegados presentes en el cónclave. El cuarto territorio con mayor peso cuantitativo, solo por detrás de Andalucía, Valencia y Castilla y León.

«Sin tutelas ni tu tías»

Ya lo dijo antes de recalar en Madrid y no se retractó. El presidente de la Xunta confesó por la mañana que había elegido a su candidato predilecto, pero no quiso relevar su nombre para «no influenciar» al resto de compromisarios. Únicamente pidió, ya por la tarde, que los cargos eligieran «sin tutelas ni tu tías», como dejó dicho Manuel Fraga en otro congreso histórico, el de 1990 en Sevilla. Fue horas antes de que Rajoy pronunciara su último discurso como líder del PP, a quien se rindió por su «humildad». «Es díficil despedirse con más grandeza», sentenció después de escuchar al líder saliente.

Hoy, día de votaciones, pero también la jornada en la que el ganador de la contienda dará publicidad al equipo que le rodeará en Génova. Ahí, la «cuota gallega» de momento es una incógnita.