El alcalde de Santiago, Mariño Noriega
El alcalde de Santiago, Mariño Noriega - EFE

El PP critica el «fiasco» de los años de mandato de Compostela Aberta

Noriega reivindica el esfuerzo de su equipo por devolver la ciudad «a la normalidad»

SantiagoActualizado:

«Santiago es hoy en día una ciudad instalada en el conformismo, sin rumbo y que abandonó la excelencia para situarse en la mediocridad». De este modo resumía el portavoz del PP en Compostela los dos años de Martiño Noriega al frente la alcaldía de la ciudad durante la celebración del primer debate sobre el Estado del municipio convocado desde que los rupturistas llegaron al consistorio. Frente al conformismo exhibido por Noriega —que apuntó como principal logro de su mandato el haber devuelto la «normalidad» al Concello—, Agustín Hernández puso el foco en la «frustración» que, en su opinión, ha generado la «incapacidad» del Ejecutivo local para resolver los problemas ordinarios.

«Llegaron a la alcaldía subidos a una ola de indignación que ustedes hábilmente focalizaron en el PP. Lo lograron, pero una vez conquistado el cielo tocaba gestionar el día a día y ahí empezaron las incongruencias y la falta de respuesta a cuestiones ordinarias», reprochó el portavoz popular. Así, Hernández puso como ejemplo de la «falta de gestión» de Compostela Aberta cuestiones locales como el «fiasco» a la hora de licitar la gestión de los comedores escolares o la tardanza a la hora de rebachear las calles de la ciudad; pero también algunos asuntos que situaron a Santiago en el centro de la polémica a nivel estatal, como el «burdo e insultante» pregón del Carnaval o el «aliento» a la manifestación okupa que acabó convirtiendo las calles de la ciudad en una batalla campal. «Que ustedes se identifiquen con este perfil nos da igual, pero que identifiquen a la ciudad con esto nos abochorna», zanjó Agustín Hernández. Por este motivo, el portavoz del PP instó a los rupturistas a dedicar lo que queda de mandato a ocuparse de los asuntos «del día a día», alejándose del «sectarismo» y «los intereses partidarios». «El Concello necesita un Gobierno que tenga como objetivo servir a la mayoría. No sirve a la mayoría quien justifica los ataques a los símbolos de la ciudad, como el Apóstol, o quien justifica la violencia», señaló.

Por su parte, el alcalde de Santiago censuró al portavoz popular por proyectar un «discurso terriblemente catastrofista» y «asentado en la desmemoria». «Hace tres años esta ciudad estaba en shock», señaló Martiño Noriega, que valoró que tanto él como su equipo han conseguido en dos años y medio devolver la «estabilidad» a la institución y convertir el «ruido» de las críticas en «silencio». «A nadie se le escapa lo que pasó aquí, con tres alcaldes en cuatro años, y la judicialización de la vida municipal», relató.

En este sentido, el regidor compostelano defendió algunos de los «logros» de su etapa de gobierno como instaurar un perfil institucional «asentado en la laicidad» aunque «respetuoso en las creencias» o poner encima de la mesa el debate sobre el modelo de turismo en la ciudad. Asimismo, Noriega reiteró su defensa al polémico pregón del Entroido compostelano y acusó tanto al PP local como al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy de «instrumentalizar» una fiesta popular.

BNG y PSdeG

Por su parte, el portavoz del PSdeG en Santiago, Paco Reyes, señaló que, bajo la batuta de Compostela Aberta, la ciudad permanece «dormida» y «sin proyecto» desde el año 2011. Como ejemplo de la falta de planes de futuro de los rupturistas, el socialista lamentó que durante su intervención en el pleno sobre el Estado del Concello, el regidor no pronunciase «ni una sola palabra» sobre el próximo Xacobeo 2021. Además, Reyes acusó a Noriega de ser incapaz de llegar a acuerdos con otras administraciones en asuntos como la futura estación intermodal o la Estación depuradora de la ciudad.

Finalmente, el portavoz del BNG en el municipio, Rubén Cela, criticó la «autocomplacencia» y la falta de «autocrítica» del Gobierno local, al tiempo que apuntaron que tampoco comparten la «versión catastrofista» formulada por los populares. «El Bloque va a estar donde siempre estuvo, fiscalizando la acción de gobierno pero también estando dispuestos a llegar a acuerdos», matizó Cela.