GALICIA

La niña hallada muerta en su cama en Lugo pudo ser ahogada con un objeto blando

Por el momento no hay detenciones, aunque la autopsia apunta a una muerte no natural. La madre sigue hospitalizada por una crisis nerviosa

SantiagoActualizado:

Las pesquisas por la muerte el pasado viernes de una menor de siete años en su casa de Cospeito (Lugo) siguen su curso, con una línea de investigación que empieza a clarificarse. Según apuntan las primeras conclusiones de la autopsia, la niña pudo fallecer a causa de una parada respiratoria provocada por una sofocación con un objeto blando, informa La Voz de Galicia. Bajo un férreo secreto sumarial y sin que por el momento se hayan producido detenciones, los investigadores tratan de aclarar ahora las circunstancias en las que se produjo este fatal desenlace. Por el testimonio de la abuela se sabe que en el momento de la muerte en la casa solo había tres personas: la propia abuela, la madre de la menor y la fallecida. Tras prestar declaración ante los agentes y afirmar que su hija había dormido esa noche con la pequeña y la había despertado diciéndole que no respiraba, la abuela quedó libre de toda sospecha. Por su parte, la progenitora sigue ingresada en el Hospital de Lugo a causa de una crisis nerviosa que se desencadenó la misma mañana del suceso.

Sobre el papel que la madre pudo jugar en el caso, los investigadores mantienen todas las opciones abiertas, sin descartar que la niña hubiese podido ingerir algunos de los medicamentos que su madre tomaba para controlar un problema psicológico. Sus sospechas se centran en un vaso del que la pequeña de siete años solía beber y en el que encontraron un líquido que podría coincidir con un refresco de cola. A espera de los resultados del laboratorio, los agentes analizan también algunos de los tejidos hallados en la habitación donde se encontró a la fallecida, desde ropa de cama a pijamas o almohadones.

Los vecinos, conmocionados

Cinco días después de la prematura muerte, el caso está en manos del juzgado número 1 de Vilalba, que por el momento no ha ordenado arrestos. La noticia, imposible de digerir para los vecinos, sigue marcando el paso en una pequeña localidad donde todos conocían a la menor y a su familia. Sus padres estaban separados y la niña hacía mucha vida con su abuela, con la que participaba en muchas actividades de la comunidad. De ahí que este fin de semana los participantes en una carrera en la que la fallecida también iba a asistir la recordasen mostrando su dorsal.