Los acusados tenían previsto introducir la droga intervenida en el mercado
Los acusados tenían previsto introducir la droga intervenida en el mercado - EFE

Narcos gallegos esconden heroína por valor de casi 3 millones de euros en el pase de rueda de un coche

Formaban parte de una red de narcotráfico albano-gallega cuyos miembros se sientan ahora en el banquillo

SantiagoActualizado:

Una red de narcotráfico formada por albaneses y gallegos se sienta esta semana en el banquillo de la Audiencia provincial de Pontevedra acusada de introducir droga en Galicia procedente del este de Europa. En total son seis los supuestos integrantes de la red acusados de participar de un grupo con unas jerarquías muy determinadas que permitían que las operaciones que ponían en marcha funcionasen como un auténtico engranaje que se ocupa, no solo de introducir la heroína en España, sino de su venta a pie de calle.

La red fue descubierta tras meses de investigaciones, justo en el momento en el que uno de los albaneses acusados se había citado con el matrimonio pontevedrés que movía la droga en la Comunidad para entregarles la mercancía con la que viajaba en un Porsche Cayenne desde Alemania a Galicia. En medio de la cita, en un hotel de las afueras de Tui, los agentes de la Policía reventaron la entrega deteniendo a sus protagonistas y requisando todas sus pertenencias. Durante el registro del coche descubrieron un botín escondido en el pase de rueda del tren trasero que contenía 54 paquetes cilíndricos envueltos en una película adhesiva marrón y plástico transparente. Al abrirlos los agentes se encontraron con 53.771 gramos de heroína que en el mercado tendrían un precio por encima de los 2.442.634 euros. Era, según se confirmó en análisis posteriores, droga de una pureza del 55 por ciento a punto de distribuirse.

Se enriqueció «trabajando en la Xunta»

Durante el juicio, Castor Manuel, el pontevedrés que esperaba la droga junto a su mujer, ha alegado que nunca se dedicó al tráfico de drogas y que amasó importantes ingresos procedentes de un desguace y de una actividad de compraventa de coches que heredó de su padre y a la que se dedica desde el año 1982. Por su parte, su esposa y mano derecha del supuesto cabecilla, ha justificado su patrimonio con su trabajo de funcionaria en la Xunta de Galicia, por los ingresos de los bajos que alquilaba y por las herencias y aportaciones económicas que les hacen sus padres, con los que pudo comprar un Mercedes Clase A tras vender un Citroën C3, tener 50.000 euros en el banco y permitirse junto con su marido poseer un Jaguar y una casa valorada en 340.000 euros.

El fiscal sostiene que todos los acusados contaban con diversos medios especialmente complejos y específicos para el tráfico de droga, así como con una estructuración jerarquizada y con un preciso reparto de funciones o cometidos, todo ello encaminado al fin último de su actividad «estable y continuada» de narcotráfico.

El fiscal pide para la pareja de gallegos una multa de 9,5 millones de euros

El supuesto cabecilla también está siendo juzgado por blanqueo de capitales, ya que la Fiscalía considera que invirtió dinero de la droga en la casa que tiene junto a su mujer y en comprar vehículos. Este acusado se enfrenta a una pena de 17 años y para su mujer se piden 15 años de cárcel.

Para el supuesto transportista de la droga, el fiscal solicita que se le imponga una pena de 18 años de prisión por narcotráfico y falsedad, ya que se le incautó documentación con identidades falsas. La Fiscalía reclama una condena de 11 años para cada uno de los otros tres acusados. Con respecto a las multas, la que demanda para la mayoría de procesados es de 7,5 millones de euros, elevando la cantidad en el caso de la pareja a 9,5 millones.