Trabajo en los talleres de Sargadelos
Trabajo en los talleres de Sargadelos - SARGADELOS
Diseño

El MOMA lleva a sus tiendas la cerámica gallega Sargadelos

La inclusión de sus piezas en el catálogo del Museo de Arte Moderno de Nueva York, afirman, constituye «un orgullo, no sólo para esta firma sino también para Galicia»

SantiagoActualizado:

Una bandeja de porcelana de 34 por 11 centímetros de la serie Magdalena en azul cobalto y verde, un bol modelo AB1 policromado en esas mismas tonalidades características de los diseños salidos de la fábrica de Cervo y otras dos piezas con decoración monocolor en azul: el jarrón «Belis» y el «Paxaroforme Nº1» (una jarra extraída de la colección de tres inspiradas en formas de aves), abrirán próximamente a Sargadelos un hueco propio en las tiendas del MoMA. El prestigioso Museo de Arte Moderno de Nueva York ha contactado con la cerámica lucense para surtir sus MoMA Design Stores. Las creaciones gallegas estarán disponibles en el próximo catálogo de primavera de la entidad museística, después de un contacto en el que, según explican desde el departamento de Diseño de la firma de Cervo, actuó como intermediaria la publicación especializada «Wallpaper», referente en diseño, arquitectura, artes y moda.

El salto, que desde Sargadelos han calificado como «un orgullo, no sólo para esta firma sino también para Galicia», les sorprendió en realidad de una forma «muy sencilla», según relata Sara Méndez, responsable de Diseño de la marca. A Cervo llegó en primer lugar un correo electrónico del MoMA, y, poco después, una llamada telefónica. Inicialmente, explica Méndez, no habían conseguido el número de teléfono, pero casi de inmediato, se hicieron con él a través de «Wallpaper», publicación que ya cuenta con Sargadelos en su tienda online —«es un escaparate fabuloso para nosotros», dice Méndez— y que en más de una ocasión ha dedicado espacio en sus ediciones a las creaciones de la factoría lucense. En la apuesta del MoMA por los artículos de Sargadelos, aventura la responsable de Diseño, habrá tenido también mucho que ver la reciente presencia de la firma en el London Design Festival, que cada mes de septiembre se celebra en la capital de Reino Unido. En esta XVI edición, recuerda Sara Méndez, el diseñador internacional Jasper Morrison quiso contar con Sargadelos para poder exhibir en su estudio londinense la que él define como «una de las porcelanas europeas más antiguas del mundo».

Artículos de Sargadelos
Artículos de Sargadelos - Photo Credit: Jasper Morrison Studio

Las MOMA Design Stores, apuntó ayer la firma lucense en un comunicado, «son un verdadero templo del diseño y buen gusto, donde todos los productos que se exponen o se venden son objeto de una selección exquisita y muy cuidadosa por parte de los responsables del museo, que priman la innovación, creatividad y calidad de todas sus piezas». Bandeja, jarra, bol y jarrón son por el momento los cuatro artículos de su extensa colección demandados por los responsables del catálogo pero tras este primer envio, indica Sara Méndez, la puerta está abierta a ampliaciones.

La cerámica de Sargadelos nació en los primeros años del siglo XIX de la iniciativa ilustrada de Antonio Raimundo Ibáñez, con la inauguración de una fábrica de loza en esa parroquia del ayuntamiento de Cervo (Lugo) en el año 1806. Esta instalación ampliaba el proyecto levantado previamente por Ibáñez: contando con la protección en Madrid de Godoy, primer ministro de Carlos IV, puso en marcha en el lugar de Sargadelos una potente siderurgia que aseguró su viabilidad con un contrato del Estado para producir municiones en el año 1794. La fábrica de loza permitió a Raimundo Ibáñez desarrollar su gusto refinado por las Artes Plásticas al mismo tiempo que aprovechar la oportunidad de mercado que supuso el cese de las importaciones de loza Bristol inglesas. A favor de esta iniciativa, tuvo parte de su infraestructura siderúrgica y, sobre todo, la calidad sobresaliente de los yacimientos de caolines existentes en las proximidades de la parroquia de Sargadelos.

Tas distintas fases en la gestión, la empresa cierra en 1875 por efecto de las pérdidas ocasionadas por los pleitos familiares de los Ibáñez. En la segunda mitad del siglo XX el proyecto fue retomado por el intelectual galleguista Isaac Díaz Pardo.