El MARM desvincula el embalse de la ampliación de la central de Santo Estevo

ABC
SANTIAGO Actualizado:

El Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino salió ayer al paso de la información publicada por ABC acerca de la aprobación de la declaración de impacto ambiental para la ampliación de la central hidroeléctrica del embalse de Santo Estevo, en la cuenca del Sil, pese a la existencia de informes críticos con el proyecto.

A través de un comunicado, el MARM quiso desvincular la presa de Santo Estevo del aprovechamiento hidroeléctrico que en ella tiene lugar. Según explicó, «tras las consultas preliminares y después de someter el estudio de impacto ambiental a información pública, ninguno de los organismos consultados (...) indicó dudas en relación con la estabilidad geotécnica de la zona».

El Ministerio elude explicar por qué dicha declaración no contó con un informe del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), pese a que el embalse está ubicado en una zona de especial sensibilidad tectónica. En cualquier caso, deriva a la eléctrica que explota la central hidroeléctrica, Iberdrola, la responsabilidad de que se cumplan «las exigencias ambientales».

Esta compañía reconoció, a través de otro comunicado remitido a este periódico, que la declaración de impacto ambiental de la ampliación de la central de Santo Estevo afirma que se trata de una zona «de condiciones constructivas desfavorables». Iberdrola añadió que el citado informe también recoge que «el condicionante geomorfológico no es determinante, por lo que desde un punto de vista geotécnico se puede considerar que la roca es sobradamente competente para resistir las bajas tensiones transmitidas por las excavaciones y cimentaciones de los distintos elementos estructurales que compondrán la central hidroeléctrica». La eléctrica tampoco explica las razones por las que no se consultó al IGME para esta construcción.