Policía a las puertas del hospital donde fue traslada Rosario Porto - EFE

La madre de Asunta, fuera de peligro tras una ingesta masiva de pastillas

Sigue en el hospital, donde fue reanimada y trasladada a la UCI después de que la encontrasen tendida en su celda

Santiago Actualizado: Guardar
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La madre de Asunta Basterra, la niña asesinada en verano de 2013, ya se encuentra fuera de peligro. Según fuentes cercanas, Rosario Porto está recuperada del episodio que sufrió en la mañana de este viernes cuando los funcionarios de la prisión de Teixeiro donde cumple condena por la muerte de su hija se la encontraron tendida en estado inconsciente en su celda. Se desconoce cómo accedió Porto a los fármacos que tomó, pero se barajan dos opciones: o bien se los facilitaron otros presos en tratamiento, o bien hizo acopio de las pastillas que el psiquiatra que la atiende en la cárcel le recetó.

Sea como fuere, fuentes penitenciarias aseguran que hizo coincidir la ingesta con el recuento de presos de primera hora y que no tenía intención de acabar con su vida. Por su parte, desde Instituciones Penitenciarias afirman que la presa sufrió una «mala reacción» al tratamiento médico que sigue y que no «no parece la forma habitual de intento de suicidio».

Este incidente, que acabó con el ingreso en la UCI de la abogada, coincide en el tiempo con el traslado de Porto a la prisión pontevedresa de A Lama. La noticia le fue comunicada este jueves por la dirección del centro, que no interpretó que la presa hubiese reaccionado mal a ella y por eso no le puso una acompañante. El letrado de Porto también conoció este movimiento ayer, cuando la propia abogada se puso en contacto con el despacho que se encargó de su defensa para comunicárselo. Las razones de este cambio de prisión no han sido concretadas.

Historial depresivo

Condenada a 18 años de cárcel por el asesinato de su única hija, Rosario Porto acumula ya tres años y medio en prisión. Junto a ella, y también en el penal de Teixeiro, cumple condena su expareja, sentenciado a la misma pena. Desde que fue detenida y encarcelada en septiembre de 2013, la madre de la pequeña Asunta está sometida a un constante seguimiento psiquiátrico que responde a su complejo historial médico, trufado de depresiones desde su adolescencia.

La última, y más grave, la llevó a ser internada en un psiquiátrico compostelano unos meses antes de que su hija apareciese muerta en una cuneta de Teo. Fue precisamente durante su recuperación cuando la relación con su exmarido, Alfonso Basterra, volvió a estrecharse. A raíz de ese acercamiento, los dos planearon el crimen que acabó con la vida de su hija, asfixiada en el chalet de los abuelos maternos. Ninguno de los acusado reconoció el crimen, por lo que el móvil sigue siendo una incógnita pese a existir una sentencia.