La población musulmana en Galicia suma 17.000 personas
La población musulmana en Galicia suma 17.000 personas - MIGUEL MUÑIZ
Amenaza terrorista

La lucha contra el yihadismo ocupa en Galicia a cerca de 200 efectivos

Existen unidades especializadas tanto de Guardia Civil como de Policía, que cubren las cuatro provincias gallegas

Ocho yihadistas cumplen condena en los penales de la Comunidad, uno de los focos potenciales de captación

SantiagoActualizado:

El desmantelamiento de ETA convirtió a los yihadistas en enemigo número uno de los agentes españoles dedicados a la lucha antiterrorista. Con el telón de fondo de la masacre del 11-M y la oleada de atentados en Francia, la labor de estos agentes se ha intensificado hasta extremar las medidas de vigilancia a todos los niveles. En el caso de la Comunidad gallega, la cifra de efectivos dedicados en exclusiva a poner coto al avance yihadista se mueve en una horquilla que va de los 150 a los 200. Se trata de agentes pertenecientes a distintas unidades especializadas tanto de la Guardia Civil como de la Policía Nacional, que tienen en Galicia su base y cuyas operaciones cubren las cuatro provincias. Su labor consiste en mantener el control sobre las comunidades donde pueda detectarse un caldo de cultivo que invite a la radicalización. Fuentes de la lucha antiterrorista explican que, en este cometido, las escuchas y los controles cobran un papel predominante ante las evidentes dificultades para adentrarse en determinados círculos. Además de controlar las conversaciones y los movimientos que puedan considerar sospechosos, los agentes dedican buena parte de su tiempo a hacer una ardua labor de rastreo en la redes sociales, el principal escenario de captación de los radicales de Daesh.

Son un importante escenario de captación en el que los agentes realizan una ardua labor de control

La campaña puesta en marcha por los terroristas a través de las redes sociales para publicitar sus brutales acciones y lanzar eslóganes que enrolen en la yihad a nuevos militantes es global por lo que —aclaran los expertos— la captación y conversión puede producirse en cualquier punto del país, incluida la Comunidad gallega, pese a que solo 17.000 musulmanes residan en ella. En este punto, no obstante, aclaran que este colectivo está muy integrado en Galicia y que la problemática no es equiparable a la de otros puntos del mapa como Ceuta, Melilla o Barcelona.

Ocho presos yihadistas

El otro foco de atención de la Comunidad gallega es la Catedral de Santiago como potencial objetivo de los terroristas de Daesh. El nombre de este templo —junto al de la basílica del Pilar o al de la mezquita de Córdoba— llegó a figurar en una circular interna emitida por el Ministerio del Interior tras la matanza del «Charlie Hebdo» el pasado enero. De ahí que los controles en el entorno del templo compostelano se hayan extremado en los últimos días, más teniendo en cuenta que el próximo 13 de diciembre se abrirá la Puerta Santa como símbolo de la celebración del Jubileo de la Misericordia.

La actividad de los presos yihadistas es controlada de cerca por Interior, que pide informes de forma habitual

En lo tocante al resto del terroritorio gallego, La Coruña es la provincia que más mezquitas reúne y que, por ello, más vigilancias acapara. En este sentido, los agentes explican que el contacto con los imanes es fundamental. Los templos que más fieles engloban son los de Arteixo, Ribeira y Melide. Otro de los puntos calientes, al igual que en el resto del país, son las prisiones. En el caso gallego, ocho procesados por yihadismo terrorista cumplen condena en sus penales. Los expertos señalan las cárceles como uno de los puntos de peligro de captación, por lo que Interior está muy al tanto de la actividad de estos reclusos entre rejas, de los que han llegado a requerir informes casi diarios.

Eurojust

El fiscal destacado como experto nacional en la Delegación Española en Eurojust, Jorge Espina, afirmó ayer en Santiago que es muy difícil controlar todo el terrorismo a nivel internacional «sin renunciar absolutamente a la libertad». En esta línea, el experto admitió que los canales de comunicación en casos como el yihadismo «fluyen muy rápido» por la información que comparten los estados miembros de la UE. Sin embargo, el fiscal agregó que la premisa pasa por estar «siempre alerta» porque los servicios de inteligencia de los diferentes estados analiza «una gran cantidad de información». También indicó que, en muchas ocasiones, esta información no llega al público porque «los atentados se consiguen evitar».