La lucha por una causa justa
M. MUÑIZ Javier asegura que se encuentra en buen estado físico y que tiene «para rato»

La lucha por una causa justa

POR PATRICIA ABET
SANTIAGO Actualizado:

Trece días de huelga de hambre no han logrado minar el estado de ánimo de Javier Fernández del Castillo, un músico cubano que se ha propuesto llevar hastas las últimas consecuencias el propósito que lo empujó a manifestarse: lograr la liberación de los presos políticos cubanos. El detonante para que este isleño -afincado en Galicia desde hace años, casado y con dos hijas- tomase esta arriesgada decisión fue la muerte del disidente Orlando Zapata. La solidaridad con la familia del fallecido y con los acuciantes problemas que sufre su pueblo hicieron el resto.

Durante estas trece jornadas, en las que la lluvia y el frío se han ido alternando en la climatología gallega, Fernández ha estado acompañado por un compatriota que lo escolta en su hazaña. Ambos llevan los pies cubiertos de bolsas de basuras negras. Según ellos, simbolizan lo que ambos representan para el gobierno de su país. Pero los huelguistas no están solos en su empeño. Los vecinos de la zona de Santa Isabel se han volcado con sus nuevos inquilinos, a quienes visitan con asiduidad y ayudan en lo que pueden. Un buen ejemplo de ello es el coche que uno de los residentes les ha cedido para que pasen en él la noche. La policía, que a menudo pasa por allí en su ronda diaria, también les ha mostrado su apoyo. Además, diariamente son muchos los simpatizantes que se acercan a las puertas del consulado para fotografiar, animar o simplemente charlar un rato con Javier.

La expresión del músico llama la atención porque -lejos de reflejar las duras circunstancias por la que está pasando- muestra la serenidad y el sosiego con los que este isleño se enfrenta a su particular situación. Sin embargo, Javier baja la mirada cuando explica los momentos más difíciles que le ha tocado vivir. «Lo más duro es que los cubanos que vienen a la embajada no puedan expresarse libremente y darme ánimos. Sienten miedo pero deben recordar que tienen una deuda con su familia y con su pueblo».

Durante la jornada de ayer del Castillo recibió la visita de representantes de las principales plataformas cubanas en Galicia, que organizaron una manifestación para mostrarle su apoyo. Pese a las dos semanas y media que lleva sin alimentarse, el músico reunió fuerzas para dirigir a los asistentes unas palabras de agradecimiento y para explicar que se encuentra bien físicamente. «Tengo para rato» comentó en exclusiva a este diario. Javier no se cansó de repetir que es necesario que se establezca una mesa de diálogo en la que se hable de los problemas del país caribeño que, según él, necesita que le devuelvan «una dignidad y unos valores que están pisoteados». Hasta que la presión para que los 23 presos políticos enfermos sean liberados se haga efectiva, Javier asegura que no cejará en su empeñó porque «es lo único que pido». La repregunta de hasta cuándo la huelga obtiene una franca respuesta: «Yo lo he comenzado pero no le puesto límite». Sin embargo, él mismo reconoce que es consciente de que su vida está en peligro.

Por su parte, los políticos también han comenzado a mostrar su apoyo a la causa de Javier. Ayer mismo, el popular Conde Roa le aseguró que tomaría cartas en el asunto y prometió que llevaría el asunto al parlamento gallego. Un paso adelante que a Javier le anima a seguir.