El presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, Enrique López-Veiga
El presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, Enrique López-Veiga - EFE
Comisión sobre el Marisquiño

López Veiga: «Avisamos al Concello del mal estado de la zona y nunca contestó»

El presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo segura que las tareas de mantenimiento correspondían al ayuntamiento de Vigo

SantiagoActualizado:

La Autoridad Portuaria de Vigo avisó «muchas veces» al Gobierno local de la ciudad olívica del mal estado en el que se encontraba el muelle que colapsó el pasado mes de agosto durante el festival del Marisquiño causando más de 460 heridos. Sin embargo, el Concello «nunca contestó». Así lo reveló ayer Enrique López-Veiga, presidente del Puerto vigués, durante su comparecencia en la comisión de investigación abierta en el Parlamento gallego para analizar las causas de este siniestro. Según el relato de López-Veiga, el ente que preside le trasladó al Concello en numerosas ocasiones —una de ellas apenas mes y medio antes del accidente— que el deficiente estado en el que se encontraba esta infraestructura suponía un incumplimiento del convenio «Abrir Vigo al Mar», un texto que derivaba en la administración local las tareas de mantenimiento «de toda la estructura». Con todo, tal y como precisó el presidente del Puerto de Vigo, el Gobierno local hizo caso omiso de estos apercibimientos.

«La gente que pasea por la zona identifica que el responsable es el Puerto, entonces nos llegan todas estas quejas y las trasladamos al Concello», explicó Enrique López-Veiga, al tiempo que concretó que no inspeccionaron la zona ni realizaron ninguna actuación en la misma porque en virtud del citado convenio su obligación era únicamente dar traslado de estas denuncias a la administración responsable de subsanarlas.

Al margen de los trabajos de mantenimiento, el presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo evocó en sede parlamentaria las distintas normativas que rigen en este caso y que atribuyen también al Gobierno local las tareas de «control e inspección» de ese espacio, así como el deber de velar por el cumplimiento del plan de autoprotección presentado por los organizadores, un documento que —según reveló el propio López-Veiga— era un mero «corta-pega» de otros textos similares que presentaba multitud de deficiencias.

Así, y en virtud de la legislaciónvigente, el presidente de laAutoridad Portuaria de Vigo esgrimió que la responsabilidad del ente que preside era únicamente otorgarle al Marisquiño un permiso de ocupación, que sí le fue concedido. El Concello, en cambio, era el ente competente para conceder la licencia que permitía la realización del evento y el encargado a su vez de «atender a la solidez de las estructuras y al funcionamiento de las instalaciones».