Gonzalo Pérez Jácome, con el bastón de mando, tras ser elegido alcalde de Orense
Gonzalo Pérez Jácome, con el bastón de mando, tras ser elegido alcalde de Orense - P. P.
RELEVO EN ORENSE

Gonzalo Jácome, elegido alcalde de Orense con los votos del PP pero sin su aplauso

El líder de Democracia Ourensana empuña el bastón de mando con 14 votos a favor tras el acuerdo suscrito con los populares en concello y Diputación

ORENSEActualizado:

Orense abre nueva etapa. Gonzalo Pérez Jácome, líder de Democracia Ourensana, ha sido elegido alcalde de la ciudad de As Burgas en el pleno de constitución de la corporación municipal, con los votos a favor de su partido y del PP, los 14 que dan la mayoría absoluta, en virtud del acuerdo suscrito por ambas formaciones la víspera, por el que gobernarán en coalición tanto en el Ayuntamiento como en la Diputación, donde Manuel Baltar confinuará al frente. El pleno ha transcurrido sin incidentes. Apenas algún grito aislado de «pesetero» cuando Jácome ha accedido a la Casa do Concello.

El socialista Rafael Rodríguez Villarino ha obtenido 11 votos, dos más de los que corresponden al PSOE. Dos han sido en blanco. En la votación no ha faltado una importante dosis de suspense: la última papeleta, con el nombre de Jácome, era la que suponía el decimocuarto voto a favor, el que certificaba que el controvertido empresario convertido en político, famoso por sus modos populistas, gozará de mayoría absoluta con un mandato en el que da el relevo al popular Jesús Vázquez Abad, quien posteriormente, ante los medios de comunicación, ha avanzado que no entrará en el cogobierno PP-DO, pero mantiene su acta de concejal y continúa en el grupo municipal, al menos «de momento» y de forma «leal» a su partido.

El pleno ha dejado imágenes reveladoras, como el hecho de que Jácome solo ha sido aplaudido, tras desvelarse el resultado de la votación y empuñar el bastón de mando, por sus compañeros de filas. No ha habido aplausos desde la bancada del PP, firmante del pacto con DO. Tampoco Jácome ha aludido a los populares en su discurso de aceptación del cargo, una alocución improvisada, sin papeles, como acostumbra. «Hoy no iba a cambiar», ha comentado. Tampoco de indumentaria, por ahora: camisa sin corbata y cazadora mostaza. Jácome ha dado las gracias a sus «votantes», «obviamente al pueblo de Orense y a las diversas combinaciones que nos han traído hasta aquí». No ha pasado de esa mera alusión cualquier mención al hecho de que el PP le ha aupado a alcalde siendo DO apenas la tercera fuerza en votos el 26-M. Jesús Vázquez ha aguantado todo el pleno con gesto estoico.

Jácome ha comenzado su breve e improvisado discurso aludiendo al suspense en la votación, «al límite, con incertidumbre total». A partir de ahí, ha trazado una intervención que ha dedicado casi en su totalidad a hablar de sí mismo, más allá de recordar que justamente DO cumple 18 años, y que en esa mayoría de edad es cuando han asaltado la alcaldía. «La primera vez en democracia que un partido independiente se hace con la alcaldía de una capital de provincia, creo es la primera vez en España», ha presumido.

A partir de ahí, ha reconocido que empezaba a asimilar el hecho de haber sido elegido alcalde, tras haber «fracasado» en casi todos sus proyectos hasta la fecha. «No creo en el destino pero parece que está ahí». Si ha perseverado en política, ha confesado, es porque tiene unos plazos que impiden «procastrinar» y porque «hay una especie de llamada, no una llamada religiosa, pero que me hace seguir adelante». Sobre las múltiples felicitaciones que había recibido desde ayer, ha replicado que «lo que cambia sus vidas», de quienes le daban la enhorabuena, «es lo que haga a partir de ahora». «Ser alcalde no me dice nada si no puedo cambiar la ciudad».

«Si en cuatro años no consigo hacer lo que la gente espera de mí, lo que prometí, tendré que volver a ponerlo en la lista de fracasos de mi vida, espero que no sea así», ha continuado Jácome, quien ha apuntado a «dos retos enormes»: «conseguir que en Orense se viva mejor, que no es muy difícil»; y «que en Orense se pueda vivir, que es muy distinto». Su reto: que la ciudad deje de perder población. «Es como una enorme comunidad de vecinos», ha comparado. «Que Orense no muera, que se pueda vivir, nunca un alcalde en la historia de Orense se ha enfrentado a este reto (...). El objetivo empieza ahora: salvar la ciudad de Orense», ha cerrado.

La anécdota en la sesión la ha dejado la concejal del BNG Ruth Marina, quien ha acudido a prometer su cargo con una rosa y un ejemplar de «Sempre en Galiza» de Castelao, se ha trabado, ha tenido que retomar la fórmula para asumir el cargo y lo ha hecho, saltándose el guión, «por la memoria de Castelao, Rosalía y Bóveada».

Caballero se cerró en banda

Si durante el pleno ha asegurado que no se sentía «eufórico», con el mismo tono ha respondido el alcalde electo a las preguntas de la prensa a las puertas de la casa consistorial, donde ha emplazado al lunes para divulgar la composición del futuro gobierno de coalición PP-DO, pero ha avanzado que «seguramente» el teniente de alcalde será un concejal popular y que los integrantes de este partido asumirán varias concejalías.

El líder de DO ha justificado el acuerdo con el PP, que permitirá a Manuel Baltar seguir presidiendo la Diputación, a partir de la premisa de que «ser alcalde es más importante» que quién lidere la institución provincial; no estaba dispuesto a «sacrificar» su ambición de ser primer edil. Da por cumplido su objetivo: ser regidor y «romper la mayoría absoluta en la Diputación».

Sus palabras más duras han sido para el PSOE, que ha desvelado que «quería coger la alcaldía de Orense a cualquier precio», «cegado absolutamente por la ambición» de lograr concello y Diputación. «Querían absolutamente todo», ha destapado. «Les importaba un bledo relevar a Baltar», ha acusado, afirmando que la prioridad para Gonzalo Caballero era tener alcalde socialsita en la ciudad «en el primer año alectoral antes de las autonómicas, es lo que pusieron sobre el tapete». Es el PSOE «el que ha propiciado esta situación» al no querer «renunciar» a la alcaldía, ha apuntado, a diferencia del PP. «La avaricia rompe el saco».

Vázquez, «leal» al partido

Si Jácome representa la cara de la jornada política en Orense, la cruz es para el alcalde saliente, Jesús Vázquez, en un «día muy difícil para mi persona», ha admitido ante los micrófonos. «No seré teniente de alcalde», ha subrayado tras desvelar que no entra en el cogobierno pero sí asume por ahora el acta de concejal. Si sigue o no en la corporación orensana en un futuro es «una opción que tendré que adoptar». No ha dado más pistas.

Vázquez ha admitido que el pacto con DO «no era la opción inicial», pero que al ser la única válida, la respalda como necesaria para la ciudad, que «necesita un gobierno de mayoría». Además de rechazar que la alcaldía se haya usado como «moneda de cambio» para salvaguardar la Diputación, el exregidor ha defendido su posición: «Fui leal a mis principios y soy leal a mi partido. Sabía que mi grupo iba a ser leal al partido», ha remarcado. En adelante, un deseo y un recado: «Espero que Jácome no tenga que pasar lo que él me hizo pasar durante cuatro años».

«Qué cosa más cutre»

Quien se ha despachado a gusto ha sido el socialista Rafael Rodríguez Villarino, el gran derrotado, quien al prometer el cargo de concejal ha introducido una frase de su cosecha: «Por la regeneración de la vida política en esta provincia». «En mi vida he escuchado algo más cutre, una de las mayores vergüenzas que podemos asistir en esta ciudad», ha cargado Villarino ante los medios contra el discurso de Jácome, el alcalde de «peor nivel» en la historia de la ciudad. «Qué poco talante, qué elogatría absoluta, qué cosa más cutre, la ciudad merece algo mejor», ha atacado.

A partir de ahí, dardos al PP, al que ve «rindiendo armas a los pies de los caballos», «rendidos al baltarismo, que ahora está saltando de alegría porque puede mantener todos sus chiringuitos y tapar todas sus vergüenzas». Villarino ha apuntado directamente a Alberto Núñez Feijóo, de quien ha dicho que «ya está contento para las próximas elecciones autonómicas, en las que auguro un batacazo, un descalabro sumo. El PP, desde este momento, no tiene legimitad».

Palabras similares del cabeza de lista del BNG, Luis Seara, quien ve al líder del PPdeG «retratado» con el «pacto de la vergüenza», en el que ha impuesto un «marrón a su candidato absolutamente bochornoso, con tal de salvar su situación personal, seguramente a cambio de nada». «Acabamos de vivir algo absolutamente inconcebible», ha remachado.

El exportavoz del PP de Orense y actual cabeza de lista de Ciudadanos, José Araujo, se ha reafirmado en lo «orgulloso» que se sentía por haber dejado las filas populares. «Estoy muy aliviado de haber abandonado un PP que no reconozco. Muchos compañeros hoy tuvieron que tapar la nariz para votar. Traicionaron a sus electores. Hicieron alcalde a aquel que les insultó, les ninguneó durante muchos años, les despreció y hoy ni les nombró».

Guste o no, la era Jácome ha arrancado este sábado en Orense.