Un investigador del CiMUS en Santiago de Compostela, uno de los centros que participó en el estudio
Un investigador del CiMUS en Santiago de Compostela, uno de los centros que participó en el estudio - ABC
CIENCIA

Investigadores gallegos crean nuevos sensores para detectar y estudiar la evolución tumoral

Permiten que sea más fácil la detección del tumor y el estudio de su comportamiento

SantiagoActualizado:

La investigación científica gallega continúa haciendo aportaciones de valor incalculable a la ciencia y la vida de las personas, haciéndose un hueco en el apartado científico de carácter mundial. En esta ocasión ha sido a través de un recién publicado estudio en el que han participado científicos agrupados en el grupo «Nature» y que provienen de los centros de investigación de Galicia CICA, que pertenece a la Universidade da Coruña y el CiMUS y el CiQUS de la de Santiago de Compostela. Ellos son los responsables de un estudio en el que acaban de desenvolver sensores que producen el mecanismo que activa las células tumorales cuando detectan bajos niveles de oxígeno.

Este estudio ha sido difundido hace pocas fechas en la publicación científica «Scientific Reports», un gran medio científico de acceso libre. El estudio muestra que, según recoge la universidad compostelana en una nota de prensa, los científicos han podido crear una réplica del «modus operandi» que utilizan las células tumorales a la hora de inducir nuevos vasos sanguíneos. Estos son imprescindibles a la hora de que lleguen más nutrientes y oxígenos al tejido y permiten sobrevivir a este tipo de células.

La base de este proceso se puede ejemplificar de la siguiente manera, aplicándolo a una localidad y sus habitantes:en el caso de que la población de una pequeña ciudad, explican desde la USC, creciese de manera rápida y desproporcionada, provocaría que los servicios básicos no pudiesen cubrir las necesidades que tienen todos sus ciudadanos. Afirman que algo parecido ocurre con las células tumorales.

Cuando éstas penetran en un tejido su «indeseada presencia», recogen, crea un gran incremento del consumo de los nutrientes y el oxígeno. Esto provoca que sea «inabarcable» el suministro desde los vasos sanguíneos a toda la «población de células» asentadas en el tejido que ha sido previamente invadido.

Aún así, este tipo de células consiguen sobrevivir gracias a ciertos mecanismos naturales con los que cuenta el organismo. De esta manera, subrayan, aumentan el número de vasos para «obtener así los nutrientes y el oxígeno» que les resulta necesario.

Aquí es donde entra esta investigación, ya que el conocimiento de la activación de los mecanismos para la creación de vasos, «permite valorar el grado de agresividad de un determinado tumor». Y ahora conseguir reproducir ese sistema, o como lo califican ellos, ese «modus operandi», permitirá la detección de ese tumor, pero también facilitará que se pueda estudiar su comportamiento y por lo tanto su seguimiento. Este avance lo provoca que estos sensores tengan la capacidad de activarse y de emitir luz, para «encenderse», remarcan desde la institución universitaria.

El estudio fue publicado en línea hace poco más de un mes y en él participaron los científicos Cristina Penas (del CiQUS), Pablo Iglesias, Laura Barral-Cagiao, Jose A. Costoya (todos ellos del compostelano CiMUS) y Elena Pazos, que es del coruñés CICA. El texto publicado puede ser consultado gratuitamente y en inglés en la página de la publicación.