De izquierda a derecha, Veiga, Meixide y Pedro Otero, en la presentación del informe
De izquierda a derecha, Veiga, Meixide y Pedro Otero, en la presentación del informe - EFE
INFORME DE AFUNDACIÓN

La industria no se recupera y aún tiene 48.000 trabajadores menos que antes de la crisis

El consumo interno tira de la economía al alza y empeora el comercio exterior

SantiagoActualizado:

La industria sigue siendo una de las asignaturas pendientes de la economía gallega. El PIB de la Comunidad lleva cinco años ya en senda creciente, pero el empleo no acaba de recuperar los niveles previos a la crisis. En general, los puestos de trabajo son un 10% inferiores a los registrados en el año 2007. Pero en el sector industrial la diferencia llega hasta 22,23%. Faltan aún 48.300 trabajadores. «Es un dato a reseñar mucho», resaltó esta mañana Alberto Meixide, coordinador del estudio «A Economía Galega. Informe 2018», elaborado por Afundación y Abanca.

Meixide apuntó que la actividad industrial «tuvo un comportamiento razonable en 2018». Sin embargo, la mayor parte de la subida registrada (del 3,8%) se debe al incremento del sector energético y no de la industria manufacturera. Meixide resaltó, además, que pese a que crece el número de empresas, las que se crean son muy pequeñas. En las de mayor tamaño todavía se está «lejos» de recuperar el número que había antes de la crisis.

El también director del Instituto de Estudos y Desenvolvemento de Galicia (Idega) de la USC, consideró poco probable que el próximo año se alcance el objetivo de que la industria suponga el 20% del PIB. Actualmente la industria tiene un peso del 16%. Pero en la línea con las predicciones del BBVA Researh, Meixide apunta que la situación podría mejorar más a largo plazo. «En dos años podría dar un pequeño tirón», resaltó. Por un lado se espera que la factoría de PSA en Vigo se encuentre ya a pleno rendimiento con la construcción de los nuevos modelos de coches previstos y ya en marcha. De otro, el naval público ferrolano superaría su parón y comenzaría a cortar chapa para construir las cinco fragatas F-110 encargadas por el Ministerio de Defensa.

Pedro Veiga, coordinador del Centro de Investigaciones Abanca de Ieside, consideró también que el mal comportamiento del sector exterior está teniendo su repercusión en la producción industrial gallega. Si al principio de la recuperación económica habían sido las exportaciones las que tiraron del PIB al alza, ahora el informe de Abanca vuelve a poner de manifiesto que es el consumo interno el que sostiene un crecimiento, que ya da signos de ralentización. Veiga puso algunos ejemplos basados en la propia experiencia de Abanca. «El gasto de las tarjetas en los comercios tuvo un crecimiento de l 15% en este primer semestre», explicó.

Entre los aspectos positivos de 2018, el informe resalta el crecimiento del 2,6% de la economía gallega que la sitúa a la cabeza de Europa. También que se produjo la mayor creación de empleo de los últimos once años, pese a no recuperarse todos los puestos anteriores de la crisis, o los mil millones de inversión de empresas gallegas. Sin embargo, la inversión extranjera en la Comunidad fue casi «irrelevante», explicó Meixide. Apenas fueron 65 millones de euros. El coordinador del estudio estimó que en 2019 se confirmará la ralentización con una tasa de alza del PIB del 2,3%, en línea con el resto de España.