Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo al que llegó el bebé ya fallecido
Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo al que llegó el bebé ya fallecido - MIGUEL MUÑIZ
SIN ASISTENCIA SANITARIA

Indignación médica tras la muerte de un bebé en un parto en casa en Vigo

El caso está ya en los juzgados de Vigo tras recibir comunicación de los hechos por parte del Álvaro Cunqueiro

Santiago Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

La muerte de un bebé en un parto en casa sin asistencia sanitaria en Vigo ha conmocionado a la profesión médica. El fallecimiento, ocurrido el pasado lunes por la tarde, fue notificado al juzgado por parte del Hospital Álvaro Cunqueiro de la ciudad para que investigue las circunstancias del suceso. Tanto los colegios médicos de la Comunidad como la Sociedad Gallega de Obstetricia y Ginecología alertan de los riesgos que puede entrañar dar a luz en el domicilio, más aún si se hace sin la asistencia de una matrona cualificada.

El bebé fallecido iba a ser el segundo hijo de la pareja viguesa, que ya había tenido al primero en casa. Pero las primeras informaciones apuntan a que en esta ocasión el niño estaba en posición podálica (de nalgas) y no pudo sobrevivir. Según ha trascendido, la familia sabía que era un parto de riesgo e incluso contactaron con matronas que asisten alumbramientos en domicilios. Pero les alertaron de que en esas condiciones no podían ofrecerles sus servicios y debían ir al hospital. Cuando todo se complicó la pareja llamó al 061, pero el bebé, apuntan fuentes conocedoras del caso a ABC, ya llegó muerto al centro hospitalario. La madre quedó ingresada pero sin riesgo para su vida. Los profesionales sanitarios no se encontraron a nadie más que a los progenitores en el domicilio.

«Estas cosas no pueden pasar», lamenta el presidente de la Sociedad Gallega de Obstetricia y Ginecología, Casimiro Obispo. El doctor considera peligroso que desde hace algún tiempo existan asociaciones que defienden el parto en casa sin asistencia, cuando es un proceso que puede conllevar riesgos para el bebé y para la madre si existe alguna complicación. «Hay mucho iluminado que asegura que lo mejor es que el parto sea en casa o que no hay que poner vacunas y la gente se fía de ellos», afirma. El presidente del Consello Galego de Médicos, que agrupa a los cuatro colegios provinciales, José Luis Jiménez coincide en el diagnóstico del problema. «Para nosotros es una manifestación más de algo con lo que estamos luchando desde hace tiempo que son las seudociencias y seudocreencias. Por razones que a veces se nos escapan la gente tiende a creer en cosas que no tienen ningún sentido y ponen en riesgo la salud», indica.

Marta Bermúdez defiende el parto en casa, pero no lo recomienda sin asistencia de un profesional. Es una de las dos matronas que conforman la empresa Luna de Brigantia en Vigo, que asiste a entre 15 y 20 mujeres cada año que deciden dar a luz sin acudir al hospital. «Solo atendemos embarazos de bajo riesgo y tiene que haber un seguimiento médico. Si aparece cualquier complicación antes o durante el parto hay que trasladar a la mujer al hospital», subraya. En Luna de Brigantia no atienden embarazos con fetos en posición podálica y sólo ofrecen sus servicios en domicilios que se encuentren a menos de media hora de un centro hospitalario. Bermúdez explica que existe una corriente en alza en países como el Reino Unido que defiende el parto sin ningún tipo de asistencia pero no tiene constancia de que tenga muchos adeptos en España. «Nunca nos hemos encontrado con ninguna mujer a la que le dijéramos que tenía que ir al hospital y no quisiera», indica. Sus servicios durante el embarazo y el parto cuestan unos 1.900 euros. Muchas, afirma, optan por esta posibilidad debido a una mala experiencia hospitalaria en otros partos.

La deshumanización y la excesiva medicalización en un proceso natural son algunos de los argumentos que manejan los defensores del parto en el domicilio. «Es todo mentira», afirma Casimiro Obispo, quien defiende que en todos los hospitales gallegos se realiza un parto natural y se tiene en cuenta a la mujer a la hora de administrarle oxitocina o realizarle una episiotomía (una incisión en el periné para ayudar en la expulsión del bebé). La ginecóloga y vicepresidenta del Colegio Médico de Orense, Carmen Varillas, coincide en que en los últimos años «casi todos los hospitales han cambiado ciertas conductas atrasadas y ahora las mujeres en casos de bajo riesgo pueden elaborar su plan de parto».

El caso ha llegado al Juzgado número 5 de Vigo, que según informaron desde el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, lo derivará al 4 por la fecha en la que ocurrieron los hechos. Ayer por la tarde todavía no se habían abierto diligencias. La ginecóloga Carmen Varillas explica que la legislación actual no obliga a las madres a acudir a un hospital para dar a luz y sólo podría imputárseles un delito si tras el parto de un bebé con vida no hubiesen requerido asistencia médica al percibir algún problema. La investigación judicial podría tratar de aclarar si hubo terceras personas implicadas antes de la llegada de los sanitarios del 061.