Iglesias, rodeado por Jorge Suárez, Yolanda Díaz y otros candidatos populistas
Iglesias, rodeado por Jorge Suárez, Yolanda Díaz y otros candidatos populistas - MIGUEL MUÑIZ
UNIDAS PODEMOS

Iglesias se olvida de Noriega y Ferreiro en su visita a Galicia

El secretario general sí que acompañó al alcalde de Ferrol y a la Marea de Vigo

FerrolActualizado:

Llegó Pablo Iglesias a Galicia y se hizo su particular recorrido por la AP-9, aunque saltándose varios peajes importantes: el de La Coruña y el de Santiago. O lo que es lo mismo: en plena reivindicación de la importancia de entrar en los Gobiernos para cambiar las cosas, Iglesias prefirió olvidarse de dos de los alcaldes que hasta hace poco eran un ejemplo de acción municipal y que las confluencias de izquierdas consiguieron en 2015: Xulio Ferreiro y Martiño Noriega.

Esta historia de desplantes mutuos comenzó ya en la campaña de las generales, cuando Iglesias no paró en Santiago pero sí pasó por la ciudad de la Torre de Hércules. Allí le acompañaron concelleiros de la Marea Atlántica, pero el alcalde Ferreiro decidió no acudir a ese acto. El día de las elecciones, el regidor prefirió no desvelar a quién había votado, solo que sus papeletas fueron a diferentes partidos en Congreso y Senado. Lejos quedan ya las fotos de unidad y los proyectos únicos, que poco a poco han ido rompiéndose a base de traiciones, críticas y listas paralelas.

El que sí contó con el apoyo del secretario general fue el otro alcalde que las mareas consiguieron en las ciudades gallegas, el ferrolano Jorge Suárez. Con todo, al regidor las encuestas —que afirmó «le dan igual»— le conceden una situación electoral muy precaria, menor que los seis concelleiros de 2015. Suárez dedicó buena parte de su discurso a criticar al candidato del PP a la alcaldía, José Manuel Rey Varela. Iglesias también apoyó a la Marea de Vigo, a la que pronostican un resultado testimonial ante el huracán Abel Caballero. El regidor fue también el blanco de las críticas de los representantes de esta confluencia en la ciudad olívica.

Lunas y Ortegas

En esos actos (los dos a rebosar) el líder morado desplegó muy pocas referencias a los gobiernos municipales (ni una sola directamente a Ferreiro o Noriega y unos veinte segundos para alabar a Suárez), a pesar de insistir en esa acción de Gobierno como el antídoto para que la vida de la gente cambie.

Por el contrario, mucho mensaje para las televisiones nacionales, y críticas continuas a la CEOE, Ana Botín o Amancio Ortega. De este último, aunque no se mencionó su nombre, se volvió afirmar que su «caridad» no puede ser la que financie la sanidad pública. Del resto, sus presiones al PSOE para que Unidas Podemos no pueda entrar al poder.

Esta campaña de las municipales, autonómicas y europeas servirá también para hacer un diagnóstico de la fuerza de los partidos para negociar el próximo Gobierno estatal. Iglesias lo sabe, y por eso quiso explicar en Ferrol un esbozo de estrategia de cómo será una negociación con su partido. Básicamente, que «no le pedirá la luna» a Pedro Sánchez para crear un Ejecutivo en Madrid.

El de Podemos sí tuvo tiempo para acompañar a los trabajadores de PSA Citroën en Vigo, que ayer realizaron una nueva jornada de huelga. Allí hubo mucho apoyo de los huelguistas al mandatario y una escena curiosa: cuando Iglesias iba a entrar en la fábrica, uno de los trabajadores le exclamó que «no entrase, a ver si le iban a poner a trabajar también a él». Donde sí trabajó Iglesias fue en un encuentro en Vilagarcía con miembros de Marea da Vila.

Noriega quiso restar importancia ayer al plantón del líder nacional. El actual alcalde compostelano remarcó que cuenta «con el apoyo de todos los partidos de la unidad popular» y trató de excusarse afirmando que su campaña es «en clave muy local».