Efectivos policiales junto a la casa en la que fue asesinada Ana Belén Varela
Efectivos policiales junto a la casa en la que fue asesinada Ana Belén Varela - EFE
CARTA ABIERTA

La hija de la mujer asesinada en Cabanas: «Hasta para matarte lo tuvieron que hacer por la espalda»

En un texto difundido a través de las redes, la joven pide la «pena máxima» contra su padre y pide que su madre «no sea una más» en la lucha contra la violencia machista

SantiagoActualizado:

«Fuerte eras, eso nadie lo puede negar, que hasta para matarte lo tuvieron que hacer por la espalda». Es uno de los fragmentos de la carta hecha pública este miércoles por Ivana Gil Varela, la hija de la mujer asesinada en Cabana de Bergantiños (La Coruña) a manos de su marido. En la misiva, difundida a través de las redes sociales, la joven exige contra su progenitor la aplicación de la «pena máxima», pues «nadie, ni siquiera un padre, tiene el derecho de quitarme lo que más quería en el mundo, lo que más necesitaba»

Un día después de que el principal sospechoso se negara a declarar ante el juez, la hija de Ana Belén Varela hace un llamamiento a tomar el crimen contra su madre como un punto de inflexión en la lucha contra la violencia machista. «Me niego a que todo esto pase en vano», reflexiona Gil Varela, «necesito que no seas una más, sino que seas ella, la que conciencia, la que quite vendas, la que motive, la que haga entender que hay que actuar ya, porque lo que hoy es una amenaza sin credibilidad mañana es una noticia tras una pantalla».

En su texto, la joven recuerda el momento inmediatamente posterior al crimen, la «única vez», señala, en que «no te vi levantarte». «Te tenía entre mis brazos y lo único que deseaba era que me contestaras, que me miraras, espero por Dios que por lo menos escuchases la último que te dije. Qué ironía, las veces que te gritaba por lo mucho que fumabas, y al final el cáncer lo tenías en la cama y no en los pulmones».

Llamamiento a denunciar

Así, y pese a declarar su poca inclinación hacia «este tipo de textos en las redes sociales», Ivana alterna las mejores imágenes de su madre --«mi otra mitad», «mi princesa guerrera», aquella a la que le unía una relación «tan pura, tan envidiable» -- con una apelación al resto de mujeres víctimas del maltrato a que denuncien a sus parejas. «Tú desde ahí arriba y yo desde ahí aquí abajo, tenemos que gritarlo, ¡tolerancia cero, despierta, muévete!, porque es más simple quedarte parada y pensártelo un poco más, hacer poco ruido para que los demás no hablen, no critiquen, ¿para qué? Si esos mismos van a ser los que después en tu velatorio digan "no sé cómo no hizo algo antes"».

«No serán las primeras ni las últimas», añade la joven, «serán heroínas por romper con lo políticamente correcto, por hacer frente a lo que parece que es una regla no es escrita, (...) porque no existe una ley que te prohiba buscar tu propia felicidad. Grítales a todas que tú sabías dónde estaba la tuya, pero que esperaste demasiado para ir a buscarla».

En el final, Ivana lamenta que «ojalá nos fuéramos esa tarde a otro sitio» y agradece el «amor incondicional» brindado hasta el final por su madre, a quien despide con un «tus hijos te aman, mamá» y un grito de lucha. «Toda España está contigo, Belén, hoy y siempre. ¡Ni una menos!»