Imagen del lugar del accidente tras el desplome de la carga
Imagen del lugar del accidente tras el desplome de la carga - CEDIDA
GALICIA

Heroicidad de dos policías en La Coruña: «Un segundo más y habría muerto gente aplastada»

Dos agentes cortan el tráfico e impiden una tragedia en la ciudad tras el vuelco de un camión cargado con 24.000 kilos de cartón

SantiagoActualizado:

El pasado jueves el tráfico en las calles de La Coruña se colapsó por un inesperado corte en la avenida de San Cristóbal con Glasgow. Los atascos se prolongaron durante horas, al tratarse de una de las arterias de la ciudad, pero el caos evitó muertes. Detrás de este operativo estuvieron dos agentes de la Policía Nacional de la ciudad que alrededor de las 16.20 de esa tarde vieron un camión volcado en un carril que amenazaba con caerse al que cruza por abajo. «Inmediatamente pusimos prioritarios, atajamos la rotonda y mientras mi compañero cortaba la calle, yo corrí hasta la cabina para auxiliar al conductor».

El hombre estaba en estado de shock y mientras este agente trataba de ayudarlo parte de la carga del vehículo, unos 5.500 kilos de cartón, cayeron a plomo hasta bloquear el carril sobre el que el vehículo pendía. «Sonó como un trueno y el desplome me hizo irme atrás», narra a ABC el policía que evitó la tragedia y que recuerda que justo en el punto donde se cortó la calle, apenas unos segundos antes, había un motociclista que se bajó temblando de la moto y que no pudo volver a cogerla «por los nervios» hasta pasado un tiempo. La fuerza del desplome —el camión llevaba 24.000 kilos— sacudió la zona y fueron muchos los vecinos que se salieron para ver qué estaba ocurriendo. «Si llega a pasar un segundo más y tardamos en cortar la calle, habría muerto gente aplastada», confiesa el efectivo.

«Fue tremendo» recuerda el policía nacional que vivió a pocos metros el desplome de la carga. Pero el peligro no acabó ahí. Tras el derrumbe, este mismo agente tuvo que meterse debajo de la cabina del camión para recuperar las llaves del vehículo, que habían caído ahí. «Cuando lo rescataron, el camionero le dio un abrazo al bombero», revela. La escena acabó con los ciudadanos —los que pasaban por allí, los que se bajaron de sus coches al no poder circular y los vecinos del lugar— «aplaudiendo». El atasco tardó horas en despejarse. Los dos policías implicados destacaron el trabajo de todos los servicios de emergencia que le dieron cobertura en el lugar y también el «buen hacer» de la sala del 091, que coordinó todo el dispositivo.