Estado en el que estaba la granja cuando los agentes accedieron a ella
Estado en el que estaba la granja cuando los agentes accedieron a ella - GC
GALICIA

La granja de la muerte de Melide: decenas de caballos desnutridos entre cadáveres y suciedad

Los agentes localizaron ocho animales muertos y una treintena más sin comida ni agua

SantiagoActualizado:

Cuando los agentes de la Guardia Civil accedieron a la una granja de Melide (La Coruña) donde un vecino había avistado varios caballos muertos se encontraron con una escena dantesca. A los tres cadáveres que estaban tendidos en el suelo se sumaron otros tres cubiertos por unos plásticos y en avanzado estado de putrefacción. Sin apenas rastro de vida en las instalaciones, los efectivos del Servicio de la Protección a la Naturaleza se encontraron a unos pasos con los cuerpos de dos perros, también descomponiéndose en el suelo. A su alrededor vagaban decenas de equinos, alrededor de una treintena, totalmente desnutridos. Las imágenes del caso dan cuenta de las circunstancias y la falta de higiene en las que los animales de esta explotación, que ya ha sido descrita como «la granja de la muerte», malvivían.

Sin comida ni apenas agua, los agentes procedieron a la investigación inmediata de los dos responsables de las instalaciones por un delito contra los animales domésticos. Los acusan de no facilitarles los cuidados mínimos imprescindibles, abocándolos a morir de sed y de hambre por la carencia de los «cuidados mínimos». Tampoco habían recibido atención veterinaria nunca, por lo que sus dueños se enfrentan a una denuncia por los problemas sanitarios que pudo acarrear el abandono de los cadáveres en una parcela, sin ningún tipo de control.

Tras publicarse las acusaciones que pesan sobre esta granja coruñesa, la Asociación Animalista Libera y la Fundación Franz Weber han instado a la Xunta a «testar una suspensión permanente» para la tenencia, profesión y comercio relacionado con cualquier especie animal a los presuntos responsables de la muerte de estos animales, a los que piden que se les inhabilite «de por vida». Los animalistas han explicado que este tipo de casos, «que son más habituales de lo que se cree», deben recibir una «respuesta contundente y proporcional a la falta de interés evidente que parecen mostrar algunos ganaderos, dejando morir de hambre a caballos, vacas u ovejas sin justificación posible» y, añaden, «con el conocimiento de la falta de penas adecuadas a su verdadera acción».

Muertos a golpes en Oia

A principios de este año, la Guardia Civil confirmaba la muerte a golpes de cuatro caballos en el municipio de Oia. Alguien los había introducido en el reducido espacio de una manga, un canal de hormigón muy estrecho que se utiliza para despatasitar a los animales, y ahí los había golpeado con una barra de hierro hasta matarlos. El caso puso el foco de atención sobre estos casos de maltrato animal, en los que los agresores se enfrentan a graves penas de prisión.