Gonzalo Caballero oficializó su candidatura en la sede del PSdeG
Gonzalo Caballero oficializó su candidatura en la sede del PSdeG - EFE

Gonzalo Caballero se erige en el candidato de las bases socialistas

El militante crítico advierte que no quiere convertir al partido en «un tablero de ajedrez»

SantiagoActualizado:

El militante más «díscolo» de la agrupación socialista de Vigo, Gonzalo Caballero, se presentó ayer en la sede autonómica del PSdeG para «iniciar el proceso» que conduce a la candidatura a la Xunta. Dejó claro que venía «directamente desde la Universidad» para entregar «la documentación necesaria» y sin más equipaje que «mi portátil y las llamadas de militantes que se han revolucionado por mi decisión de dar el paso». Llegó también con el ánimo predispuesto y la «decisión tomada de ser el candidato de la renovación y de las bases para iniciar un nuevo tiempo». Y dejó claro que su opción es la de los militantes y pensada «para iniciar una nueva etapa y recuperar el espacio perdido en estos años».

Ahora bien, enmarcados sus principios, no dudó en confrontar con otros dirigentes, especialmente con las iniciativas puestas en práctica por Abel Caballero. Según dijo: «El problema del PSdeG no es simplemente un problema de unidad. En 2009 tuvimos una postura casi unánime, pero si el proyecto no está bien definido no acertaremos y esto necesita dosis de renovación». De esta forma se refería a la «gira de primavera» del alcalde vigués y a los contactos que estableció con las diferentes agrupaciones. En contraste, evitó pronunciarse sobre los movimientos de la gestora para cerrar la candidatura de Xaquín Fernández Leiceaga. A preguntas de ABC, aseguró: «Yo me enteré de que se convocaban las primarias el viernes y no tengo mucha más información», y añadió: «Yo lo que no estoy en este momento es en la pelea orgánica, en convertir al PSdeG en un tablero de ajedrez de distintos intereses, locales, provinciales, gallegos y federales para sacar un rédito de corto plazo».

La tercera de las diferencias entre el proyecto de Abel y Gonzalo Caballero se concretó en la relación con las mareas. Según dijo el exconcejal vigués: «No creo que debamos construir un PSdeG por oposición o por contraste con otras fuerzas políticas». De esta forma también marcó una línea divisoria clara con el tercer aspirante, José Luis Méndez Romeu, a quien calificó como «un valor, pero prima la necesidad de renovación que nos permita reencontrarnos con un electorado distanciado de un PSdeG que ocupó posiciones mayoritarias en otros momentos y que cada vez está perdiendo más espacio electoral».

Sin embargo, a pesar de que el tono y la forma del discurso es coincidente con el planteado por Xaquín Fernández Leiceaga, evitó avanzar una posible fusión de los apoyos y reconoció que está centrado en recoger los avales para convertirse en el candidato del PSdeG a las elecciones

Y tal como sucedió con Leiceaga, el segundo aspirante manifestó sus intenciones delante de la puerta de sede nacional del PSdeG-PSOE. Previamente, llegó la presidenta de la gestora, Pilar Cancela, quien no esperó a Caballero y con el que mantuvo un encuentro instantes después de formalizar su candidatura.

La presentación del «candidato de la base» no cogió por sorpresa al resto de los contendientes. Leiceaga no realizó ninguna declaración y mantiene contactos discretos, mientras que Méndez Romeu prosigue con su trabajo como portavoz del grupo.